El campo andaluz respalda la continuidad de Fernández-Pacheco al frente de Agricultura 

Olimerca.- Las principales organizaciones agrarias andaluzas han valorado positivamente la configuración del nuevo Gobierno de la Junta de Andalucía, destacando especialmente la continuidad de Ramón Fernández-Pacheco como consejero de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural, al considerar que aporta estabilidad en un momento decisivo para el futuro del sector agroalimentario y, en particular, del olivar. 

El anuncio se produjo después de que el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, presentara ayer la estructura del nuevo Ejecutivo para la XIII Legislatura, que estará integrado por 13 consejerías, una menos que en la anterior legislatura, de las que tres tendrán rango de vicepresidencia, y contará con un equipo formado por siete mujeres y seis hombres. 

Durante la misma, Moreno aseguró que la estabilidad en Andalucía "está más que garantizada" y la situó como uno de los principales valores que marcarán la acción del Gobierno en los próximos años. 

Tanto Cooperativas Agro-alimentarias como UPA coinciden en que la continuidad del equipo responsable de Agricultura constituye una oportunidad para reforzar la estabilidad institucional y avanzar, desde el diálogo, en soluciones a los principales retos que afronta el campo andaluz, entre ellos la rentabilidad de las explotaciones, la gestión del agua y el fortalecimiento de un sector estratégico como el olivar. 

Desarrollo de políticas estratégicas 

Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía subraya también la permanencia de Rocío Blanco al frente de Empleo, Empresa y Trabajo Autónomo, de Jorge Paradela en las competencias de Industria, Energía e Innovación —a las que suma Universidades— y de Carolina España en Economía, Hacienda y Fondos Europeos, además de felicitar a Adolfina Martínez por su nombramiento como consejera de Sostenibilidad y Medio Ambiente. 

La federación considera que la estabilidad institucional favorecerá el desarrollo de políticas estratégicas para el sector en un contexto marcado por la futura reforma de la Política Agraria Común (PAC) posterior a 2027, la garantía de recursos hídricos, la modernización de los regadíos, el relevo generacional, la digitalización de las explotaciones, la falta de mano de obra y la mejora de la competitividad de la industria agroalimentaria. 

En este escenario, Cooperativas Agro-alimentarias defiende la necesidad de mantener una interlocución fluida con la Administración para avanzar en la simplificación administrativa, la transición energética, la promoción de los productos agroalimentarios y el fortalecimiento de un modelo cooperativo que desempeña un papel esencial en el desarrollo económico y social del medio rural andaluz. 

Diálogo permanente 

Por su parte, UPA Andalucía ha destacado la importancia de que la continuidad del consejero vaya acompañada del mantenimiento del actual equipo directivo y técnico de la Consejería, con el que asegura haber consolidado durante los últimos cuatro años una relación de diálogo permanente y colaboración institucional. 

El secretario general de la organización, Jesús Cózar Pérez, ha señalado que esa estabilidad permitirá dar continuidad al trabajo realizado en la anterior legislatura y afrontar con mayores garantías los desafíos del campo andaluz. "Valoramos la continuidad porque garantiza estabilidad y porque permite dar seguimiento al trabajo realizado durante los últimos cuatro años. Confiamos en que se mantenga el equipo directivo y técnico de la Consejería, con el que hemos construido una interlocución permanente, leal y eficaz", afirma. 

UPA Andalucía ha ofrecido al consejero su colaboración para seguir trabajando en defensa de la agricultura y la ganadería familiar y ha insistido en que la principal prioridad debe ser garantizar la rentabilidad de las explotaciones agrarias. En este sentido, reclama una PAC con mayor presupuesto y un reparto más justo de las ayudas, el fortalecimiento de la Ley de la Cadena Alimentaria para asegurar precios remuneradores, el impulso al relevo generacional, la incorporación de mujeres y jóvenes, la simplificación administrativa, la modernización y digitalización de las explotaciones, la mejora de los regadíos, la adaptación al cambio climático, soluciones a la escasez de mano de obra y la aprobación de una Ley Andaluza de la Agricultura y Ganadería Familiar. 

La organización también defiende que Andalucía continúe liderando los grandes debates agrarios en Europa y reclama una mayor implicación de las instituciones comunitarias para proteger un sector estratégico como el agroalimentario.