Olimerca.- A poco menos de tres meses para dar por concluida la campaña actual del aceite de oliva 2025/26, el conjunto del sector ha hecho balance de la misma durante la mesa sectorial del aceite de oliva y la aceituna de mesa, del pasado 7 de julio, abordando tanto la evolución de la producción como del comercio y sobre todo cómo será el enlace entre campañas.

Con datos a finales de abril, se puso de manifiesto que, aunque la cosecha en este año ha sido un 8,8% inferior a la anterior, el volumen total de 1.295.000 t unido a las 289.628 t que había de existencias en octubre de 2025, han puesto un volumen disponible suficiente para afrontar esta campaña de manera fluida y sin demasiados sobresaltos, salvo el comportamiento bajista de los precios en los últimos cuatro meses.

En el análisis del comportamiento del consumo interior y de las exportaciones, la mesa sectorial apuntó una estabilización de ambos mercados, a pesar de que los precios han ido marcando una tendencia a la baja. Concretamente, en el análisis del mercado nacional se observa una consolidación de los volúmenes en las 505.000 toneladas mientras que en el comportamiento de las exportaciones se habla de seguir manteniendo la cuota del 1.040.000 toneladas.

Con estos datos, los distintos operadores de la cadena de valor del aceite de oliva coincidieron en señalar que el enlace entre campañas se podría situar en el entorno de las 260.000 t. Una buena cifra si finalmente se van confirmando las expectativas de cosecha para la campaña 2026/27 y que todo parece apuntar a que nos podemos encontrar con una producción en torno a 1,6 millones de toneladas de aceite de oliva.

No obstante, no hay que olvidar que todavía nos queda por pasar la travesía del desierto que es la época estival. Aún es relativamente pronto para hacer pronósticos en un contexto de numerosas olas de calor muy asfixiantes y que pueden provocar daños importantes en los olivares de secano.