Olimerca.- La campaña de aceituna está llegando a su fin en Castilla-La Mancha, donde se prevé que se alcancen entre 135.000 a 140.000 toneladas, un 25% más que el año pasado, según estima la Unión de Pequeños Agricultores de la región, que señala que el producto es de buena calidad pero preocupan los precios, que siguen a la baja, para el productor.

Por provincias, el mayor incremento se espera en Ciudad Real con un incremento del 47%, seguida de Toledo con un 37%, mientras que en Albacete es del 10%. Sin embargo, desde que se inició la cosecha hasta ahora estos precios han caído de un 30 a un 35% de media, una caída tan radical que según UPA, ha provocado que apenas haya movimiento en las almazaras, están manteniendo el producto un poco más, según señala la Cadena Ser.

Regulación
“La gente sigue demandando aceite de oliva virgen extra, que el consumo se mantiene y que las exportaciones van bien, por lo que no entienden "estas bajadas o subidas de precio tan abismales", asegura Elisa Fernández, responsable de olivar de UPA en Castilla-La Mancha, y añade que "si el mercado no se regula vamos a estar todos los años así. Es tan fácil como la rentabilidad: esto para los consumidores y esto tienen que recibir los productores".

La organización agraria considera que “es necesario regular el mercado para evitar estas oscilaciones tan abismales. La ley de la cadena alimentaria ya establece que el oleicultor no puede recibir precios por debajo de los costes de producción, por lo que insiste en la necesidad de "cumplirla", pero garantizando la rentabilidad para el productor”. Y advierte que “no es de recibo que tengan que hacer frente a estas bajadas, cuando en el mercado sube para los consumidores”.