Renault descarboniza su planta de Tánger con la biomasa de huesos de aceituna

Olimerca.- Los huesos de aceituna han encontrado una nueva aplicación más allá del sector oleícola. Renault los utiliza como combustible de biomasa en su planta de Tánger (Marruecos), donde forman parte de un sistema energético que permite reducir las emisiones de CO₂ y avanzar en la descarbonización de la fabricación de vehículos. 

La factoría, inaugurada en 2012, constituye uno de los principales referentes de sostenibilidad industrial del grupo francés. Actualmente, el 90% de sus necesidades energéticas se cubren mediante fuentes renovables: toda la electricidad procede de energía eólica, mientras que la demanda térmica se satisface mediante una planta de biomasa, según recoge la prensa especializada en el motor.

La fábrica marroquí cubre el 90% de sus necesidades energéticas con fuentes renovables gracias a una planta de biomasa que valoriza 14.000 toneladas anuales de residuos, entre ellos huesos de aceituna 

Para ello, Renault emplea tres calderas desarrolladas por Veolia que valorizan 14.000 toneladas de residuos al año. La biomasa utilizada procede íntegramente de recursos locales: un 15% corresponde a huesos de aceituna, un 35% a madera forestal y el 50% restante a palés de madera reutilizados. 

Además, las cenizas resultantes de la combustión se destinan a cooperativas agrícolas locales para su utilización como fertilizante, reforzando el modelo de economía circular implantado por la compañía. 

Gracias a este sistema, la planta evita la emisión de 100.000 toneladas de CO₂ al año y ha reducido un 39% el consumo energético por vehículo desde 2021, situándolo en 0,22 MWh por automóvil. 

Un ejemplo de valorización del hueso de aceituna 

La utilización del hueso de aceituna como combustible renovable pone de manifiesto el creciente potencial de este subproducto del sector oleícola como fuente de energía para la industria. Su elevado poder calorífico, disponibilidad en los países mediterráneos y menor impacto ambiental frente a los combustibles fósiles lo convierten en una alternativa cada vez más utilizada en instalaciones industriales y sistemas de calefacción. 

Con esta iniciativa, Renault demuestra cómo la valorización de residuos agrícolas puede contribuir a reducir la huella de carbono de procesos industriales intensivos en energía, integrando principios de economía circular y aprovechamiento eficiente de los recursos locales.