Un vídeo viral pone rostro al parón del olivar

Olimerca.- Un vídeo creado por Grupo Oleícola Jaén con inteligencia artificial ha conseguido algo poco habitual en el sector agrario: llevar al gran público la realidad del olivar en plena campaña. En clave de parodia, la pieza simula la recogida de aceituna en barcas y transforma una almazara en un puerto pesquero preparado para recibir “grandes buques de aceituna”, una imagen que conecta directamente con la situación que vive el campo andaluz tras semanas de lluvias persistentes. 

El contenido se ha convertido en un fenómeno viral sin precedentes para un mensaje vinculado al aceite de oliva, superando 1,8 millones de visualizaciones en Instagram y más de 1,2 millones en Facebook, acompañado de miles de comentarios que evidencian preocupación, comprensión y empatía hacia el sector. 

Detrás del humor, una realidad crítica 

Lejos de ser un simple ejercicio creativo, el vídeo actúa como altavoz de una problemática muy concreta: la paralización de la recolección durante diciembre y enero, especialmente en la provincia de Jaén, principal zona productora del mundo. 

Más de 3 millones de visualizaciones reflejan la gravedad de una campaña con hasta 140.000 toneladas de aceite en riesgo 

Y es que, el director Operativo de Grupo Oleícola Jaén, Joaquín Morillo, asegura que en estos momentos entre el 25% y el 30% de la aceituna permanece sin recolectar en la provincia, con los trabajos detenidos desde hace más de una semana. Las previsiones meteorológicas indican que el parón podría prolongarse al menos diez días más, aumentando el riesgo de pérdidas no recuperables. 

Por su parte, el estado del terreno, impracticable en muchas explotaciones, impide la entrada de maquinaria y acelera la caída de fruto al suelo, comprometiendo tanto el volumen final como la calidad del aceite obtenido. 

Los datos avalan la preocupación 

Basándose en el análisis técnico de AEMO del que nos hicimos eco en Olimerca, Morillo recuerda que, a cierre de diciembre, la producción acumulada en España se situaba en torno a 720.000 toneladas, apenas el 53% del aforo inicial, fijado en 1.350.000 toneladas, por lo que las pérdidas potenciales se sitúan entre 130.000 y 140.000 toneladas de aceite, lo que sitúa la producción final de la campaña en una horquilla de 1.200.000 a 1.220.000 toneladas. 

A los problemas de volumen se suman los retrasos en la recolección y los episodios de heladas, que están reduciendo el porcentaje de aceites de oliva virgen extra respecto a campañas anteriores. 

Pese a la gravedad de la situación a corto plazo, el sector coincide en que las lluvias tendrán un efecto positivo a medio y largo plazo, al permitir la recuperación de embalses y la recarga hídrica de los suelos, fundamentales para la estabilidad futura del olivar. En este contexto, se apela a la responsabilidad del mercado, evitando tensiones artificiales y apostando por precios estables que cubran los costes de producción. 

“Porque, aunque hoy el barro impide recoger, el agua de hoy es el aceite de mañana”, concluye Morillo.