Turquía refueza la imagen de marca de sus aceites de oliva

Oimerca.- Hace apenas dos décadas, Turquía contaba con alrededor de 100 millones de olivos. Hoy, esa cifra ronda los 200 millones de árboles. Detrás de esta transformación se encuentra una estrategia sostenida de apoyo al sector olivarero que ha impulsado nuevas plantaciones, modernizado infraestructuras y favorecido la incorporación de tecnologías de producción cada vez más avanzadas. 

El resultado ha sido espectacular. En la campaña 2024/25, el país alcanzó una producción récord cercana a las 475.000 toneladas de aceite de oliva, situándose entre los grandes actores internacionales del sector. Sin embargo, el éxito productivo ha abierto un nuevo debate dentro del propio sector: producir más ya no es suficiente. De hecho, mientras las cifras de producción baten récords, una parte importante del aceite de oliva turco sigue saliendo al mercado internacional a granel para ser envasado posteriormente bajo marcas de otros países. 

Esta realidad limita la capacidad del sector para capturar todo el valor económico de su producción y dificulta que el consumidor identifique el origen turco del producto. 

Tras duplicar su número de olivos y consolidarse como uno de los mayores productores del planeta, el país afronta ahora un nuevo desafío: transformar el volumen de producción en valor añadido, marca y reconocimiento internacional 

En declaraciones recogidas por Olive Oil Times, Nilufer Koray, responsable de ventas de Gaia Oliva, resume esta situación con claridad al señalar que Turquía ha realizado enormes inversiones en olivar y tecnología, pero necesita reforzar ahora la presencia de sus propias marcas en los mercados internacionales. Según ella, el objetivo es pasar de ser un gran productor a convertirse también en una referencia reconocida por la calidad, la identidad y la singularidad de sus aceites. 

OlivetoLive: mayor competitividad  

Consciente de este desafío, el sector ha comenzado a movilizarse. La Asociación de Exportadores de Aceitunas y Aceite de Oliva del Egeo (EZZIB) ha puesto en marcha el proyecto OlivetoLive, un programa de tres años diseñado para mejorar la competitividad internacional del aceite de oliva turco. 

La iniciativa contempla formación para exportadores, asesoramiento empresarial, presencia en ferias internacionales y estrategias específicas de marketing destinadas a fortalecer el posicionamiento de los aceites turcos en los principales mercados de consumo. 

El propósito es claro: dejar de competir únicamente por volumen y empezar a hacerlo también por prestigio, diferenciación y valor añadido. 

Exportaciones en dificultades 

Sin embargo, pese al potencial productivo, el contexto económico tampoco juega a favor. Desde el propio sector se advierte de una pérdida de competitividad derivada de diversas decisiones regulatorias adoptadas durante los últimos años y de la evolución económica interna del país. 

Según datos aportados por representantes de los exportadores, durante el inicio de la campaña 2025/26 las ventas exteriores de aceite de oliva registraron una fuerte caída respecto al mismo periodo del año anterior. Esta situación ha reabierto el debate sobre la necesidad de diseñar una estrategia nacional más sólida que permita aprovechar plenamente el potencial de una producción cada vez mayor.