Olimerca.- La negociación del próximo presupuesto de la Unión Europea ha abierto un nuevo frente para el sector agrario. En un momento en el que agricultores y ganaderos europeos afrontan desafíos crecientes relacionados con la rentabilidad, el relevo generacional, la sostenibilidad y la adaptación climática, España ha elevado el tono en Bruselas para defender una Política Agraria Común (PAC) con entidad propia y recursos suficientes.
El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, ha advertido de que la propuesta actualmente planteada por la Comisión Europea supone un "error de enfoque fundamental" al abrir la puerta a una mayor nacionalización de las ayudas agrarias. Según Planas, la PAC debe seguir siendo una política común europea, capaz de garantizar la igualdad de condiciones entre productores de los distintos Estados miembros y de responder a los retos económicos, sociales y medioambientales del sector.
Luis Planas, ha advertido de que la propuesta actualmente planteada por la Comisión Europea supone un "error de enfoque fundamental"
Durante su intervención en el Congreso, Planas destacó el amplio consenso alcanzado en España para defender esta posición ante las instituciones comunitarias. El acuerdo reúne a las 17 comunidades autónomas, organizaciones profesionales agrarias y cooperativas agroalimentarias, una unidad que el ministro considera clave para fortalecer la capacidad negociadora española.
"La mejor forma de defender los intereses nacionales es hacerlo desde una posición común", señaló el titular de Agricultura, quien insistió en que la PAC sigue siendo uno de los principales instrumentos de cohesión territorial y estabilidad económica de la Unión Europea.
El debate sobre el nuevo presupuesto europeo
La controversia surge en torno al futuro Marco Financiero Plurianual 2028-2034, cuya arquitectura presupuestaria ha sido respaldada recientemente por los gobiernos de la Unión Europea, aunque con el voto en contra de España.
La propuesta plantea la creación de Planes Nacionales y Regionales de Asociación, un sistema que integraría en un único fondo por país las ayudas procedentes de la PAC, la política pesquera y los fondos de cohesión, entre otros instrumentos financieros.
Al respecto, España considera que este modelo podría generar problemas especialmente en países con estructuras territoriales descentralizadas y reducir el carácter común de la política agraria europea. Por ello, el secretario de Estado para la Unión Europea, Fernando Sampedro, defendió un sistema alternativo que preserve una gestión más próxima al modelo actual.
Más apoyo para jóvenes y mujeres
En paralelo al debate presupuestario, el Gobierno español ha avanzado algunas de sus prioridades para la futura PAC. Entre ellas destaca la propuesta de destinar hasta un 10% de los fondos agrarios a facilitar la incorporación de jóvenes y mujeres al sector. El objetivo es afrontar uno de los principales desafíos estructurales del campo europeo: el envejecimiento de la población agraria y las dificultades para garantizar el relevo generacional.
Para Planas, la cuestión no se limita únicamente a la rentabilidad económica de las explotaciones, sino también a la percepción social de la actividad agraria. En este sentido, reivindicó el papel estratégico de agricultores y ganaderos como garantes de la seguridad alimentaria y de la cohesión territorial.
El ministro respaldó sus argumentos con los resultados económicos del sector agroalimentario español durante 2025. Según los datos aportados, esta actividad generó cerca del 9% del PIB nacional, superó los 1,3 millones de empleos y alcanzó exportaciones por valor de 78.044 millones de euros. Además, España se consolidó como el tercer productor agrario de la Unión Europea, mientras que la renta agraria registró un incremento del 8,9%, hasta alcanzar los 39.798 millones de euros.
A ello se suma el fortalecimiento de los instrumentos de gestión de riesgos, especialmente los seguros agrarios, cuyas subvenciones públicas han aumentado un 50% desde 2018 hasta alcanzar los 315 millones de euros.
La batalla por los fondos aún no ha terminado
Aunque los Estados miembros han acordado ya los principales reglamentos que definirán la estructura del próximo presupuesto comunitario, la negociación está lejos de concluir. El aspecto más complejo sigue siendo la cuantía económica de cada fondo.
Mientras países como Alemania, Países Bajos o Austria reclaman un presupuesto más contenido, España y el grupo de los llamados Amigos de la Cohesión defienden unas cuentas más ambiciosas que eviten recortes en agricultura y desarrollo regional.
La negociación continuará durante los próximos meses con la pretensión de alcanzar un acuerdo definitivo antes de finales de año. Para España, el resultado será determinante no solo para el futuro de la PAC, sino también para la capacidad del sector agroalimentario europeo de afrontar con garantías los desafíos de la próxima década.