La UE simplifica la normativa sobre semillas y material de reproducción vegetal 

Olimerca.- La Comisión Europea ha acogido favorablemente el acuerdo político alcanzado entre el Consejo de la Unión Europea y el Parlamento Europeo para revisar y simplificar la legislación comunitaria sobre el material de reproducción vegetal (PRM, por sus siglas en inglés), es decir, las semillas y otros materiales utilizados para producir nuevas plantas. 

La reforma moderniza unas normas que se remontan a la década de 1960 y busca facilitar la innovación, la digitalización y la competitividad del sector agrícola europeo. Sin embargo, uno de los principales cambios consiste en la sustitución de las diferentes directivas actualmente vigentes por un único reglamento europeo, con el objetivo de proporcionar mayor claridad jurídica y coherencia tanto para las empresas como para las administraciones públicas. 

De sobra es sabido que el material de reproducción vegetal constituye la base de la producción agrícola, ya que determina las características de las plantas y cultivos que utilizan agricultores y viveristas. La disponibilidad de variedades adecuadas contribuye a mejorar la productividad, la resistencia frente a plagas y enfermedades y la adaptación a los desafíos climáticos. 

Principales novedades de la reforma 

La nueva regulación mantendrá los actuales sistemas de evaluación, registro y certificación de variedades vegetales para garantizar la calidad del material comercializado, pero introduce también mecanismos de flexibilización. 

Entre las medidas previstas destacan: 

  • Garantizar la calidad y disponibilidad de semillas y material vegetal en toda la UE. 
  • Impulsar la competitividad del sector agrícola europeo. 
  • Favorecer la innovación mediante el uso de nuevas tecnologías y soluciones digitales. 
  • Mejorar la eficacia de los controles oficiales a través de un enfoque basado en el riesgo. 
  • Incrementar la disponibilidad de materiales genéticamente diversos para reforzar la resiliencia de los cultivos. 
  • Facilitar el acceso al mercado de pequeños productores y operadores especializados. 
  • Promover la conservación de recursos fitogenéticos y variedades tradicionales. 

En paralelo, la normativa incorpora nuevas excepciones y regímenes específicos destinados a usuarios no profesionales, programas de conservación de variedades vegetales y producciones adaptadas a necesidades locales específicas. 

Con ello, Bruselas pretende aumentar la diversidad genética disponible para la agricultura europea y contribuir a la preservación de recursos vegetales de interés agronómico. 

Antecedentes de la propuesta 

La propuesta legislativa fue presentada por la Comisión Europea el 5 de julio de 2023 para sustituir el actual marco regulador aplicable a semillas de cereales, remolacha, plantas forrajeras, oleaginosas, fibras, hortalizas, patatas de siembra, vid y material de propagación de frutales. 

Ahora, el texto deberá ser adoptado formalmente por el Parlamento Europeo y el Consejo antes de su publicación definitiva. Una vez entre en vigor, las nuevas disposiciones comenzarán a aplicarse cuatro años después, con el fin de permitir que los Estados miembros y los operadores del sector se adapten al nuevo marco regulatorio.