El cooperativismo agroalimentario premia la igualdad en el olivar manchego 

Olimerca.- El cooperativismo agroalimentario volvió a reivindicar su peso estratégico en el campo español durante la entrega de los XI Premios Cooperativas Agro-alimentarias de España, celebrada la semana pasada en Madrid coincidiendo con la Asamblea General de la organización y con la participación del ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas. 

Los galardones reconocen iniciativas ligadas a la innovación tecnológica, la sostenibilidad, la internacionalización, la generación de empleo y la igualdad de oportunidades dentro del modelo cooperativo. 

Entre las entidades distinguidas figura la cooperativa Nuestra Señora de la Antigua y Santo Tomás, de Villanueva de los Infantes (Ciudad Real), galardonada con el Premio Igualdad de Oportunidades por su apuesta sostenida por el liderazgo femenino y la participación de mujeres en puestos de responsabilidad. La entidad acumula siete décadas de trayectoria vinculada a la producción de aceite de oliva y vinos amparados por la DO La Mancha, además de otros cultivos como cereal, almendra y pistacho. 

El jurado valoró especialmente la presencia consolidada de mujeres en los órganos de gobierno y gestión de la entidad, así como el desarrollo de políticas activas de igualdad, conciliación y prevención del acoso

El jurado valoró especialmente la presencia consolidada de mujeres en los órganos de gobierno y gestión de la entidad, así como el desarrollo de políticas activas de igualdad, conciliación y prevención del acoso. 

Sin duda, estos galardones “son una forma de mostrar a la sociedad el papel esencial del cooperativismo y de poner en valor que detrás de cada cooperativa hay personas comprometidas con el futuro del medio rural y con un modelo empresarial participativo y arraigado al territorio”, destacó el reelegido presidente de Cooperativas Agro-alimentarias de España, Ángel Villafranca –ejercerá su mandato hasta 2030, tal y como explicamos aquí–.

Por su parte, el ministro de Agricultura subrayó el valor estratégico de las cooperativas para reforzar la competitividad del sector agroalimentario y mantener la cohesión territorial y económica del medio rural. 

Una cooperativa pionera en igualdad 

José María Arcos, presidente de la cooperativa, recordó el punto de inflexión que supuso la incorporación de mujeres al Consejo Rector hace casi dos décadas. Él mismo explicó que “en 2006 dos agricultoras de Villanueva de los Infantes decidieron presentar sus candidaturas al Consejo Rector y desde entonces siempre ha habido mujeres en él. Hoy contamos con cinco mujeres, entre ellas la vicepresidenta, la secretaria y tres vocales”. 

La cooperativa fue además pionera en Castilla-La Mancha en la implantación de medidas formales de igualdad. “En el año 2013 desarrollamos un Plan de Igualdad, siendo la primera cooperativa de Castilla-La Mancha en obtenerlo”. 

Sin embargo, Arcos destacó también el trabajo conjunto que mantienen con asociaciones, centros educativos y Centros de la Mujer para impulsar el cooperativismo y favorecer la integración social y territorial. 

El cooperativismo reivindica su papel en el medio rural 

La entrega de estos premios volvió a poner sobre la mesa el papel de las cooperativas como herramienta clave para sostener la actividad económica y el empleo en el medio rural, especialmente en un escenario condicionado por el cambio climático, la volatilidad de los mercados y el reto demográfico. 

El sector cooperativo defendió además su capacidad para combinar rentabilidad, innovación y cohesión territorial, reforzando modelos productivos ligados al territorio y al mantenimiento de población en las zonas rurales. Se trata de un sector que integra ya a más de 1,19 millones de socios, genera 119.178 empleos directos y alcanza una facturación global de 44.770 millones de euros, incluyendo sociedades participadas. La evolución de las cooperativas en las dos últimas décadas refleja además un crecimiento sostenido. Desde 2006, la facturación del sector se ha incrementado un 97%, mientras que el empleo directo ha crecido un 25%. 

Estos datos consolidan a las cooperativas como una de las principales estructuras empresariales del medio rural y como un actor clave para mantener actividad económica y población en las zonas agrícolas.