El cambio climático, principal desafío para la olivicultura 

Olimerca.- El cambio climático se ha convertido en el principal desafío para los olivicultores que participaron en la última Encuesta Global de Agricultores de Wikifarmer. El estudio, realizado entre noviembre de 2025 y marzo de 2026 a 568 productores de olivar de 158 países, revela que uno de cada tres (33,7%) ha sufrido pérdidas superiores al 25% de su producción durante los últimos tres años, la segunda tasa más elevada entre los trece sectores agrícolas analizados, solo por detrás del viñedo (38%). 

El informe sitúa al olivar muy por encima de la media de todos los sectores productivos, donde las pérdidas graves afectan concretamente al 25,2% de los agricultores encuestados. La principal causa es la sequía, señalada por el 50,4% de los olivicultores como el fenómeno climático que más ha condicionado sus explotaciones

Además, los encuestados declararon haber sufrido una media de 1,66 fenómenos climáticos adversos diferentes, lo que convierte al sector en el cuarto más expuesto de toda la encuesta. 

Ingresos en descenso

La presión climática también tiene reflejo en la rentabilidad de las explotaciones. Los datos recabados ponen de manifiesto que el 45,8% de los olivicultores asegura que sus ingresos fueron peores que los del año anterior, un porcentaje prácticamente idéntico a la media de todos los agricultores pertenecientes a la muestra, aunque el olivar ocupa la cuarta posición entre los sectores con mayor deterioro económico. 

En cuanto a la percepción de los precios, el 54,2% de los encuestados considera que no recibe una remuneración justa por su producción. Aunque esta cifra se sitúa ligeramente por encima de la media general (51,1%), el informe señala que, a escala mundial, el olivar figura entre los sectores donde existe menor descontento relativo respecto a los precios percibidos. 

El Mediterráneo presenta una realidad diferente 

La fotografía cambia cuando el análisis se centra en los principales países productores del Mediterráneo –España, Grecia, Italia, Marruecos y Túnez–. En este grupo, el 64,4% de los olivicultores afirma que los precios que recibe no son justos, más de 20 puntos por encima del 43,3% registrado entre los productores del resto del mundo. El estudio destaca que esta es la principal diferencia entre ambas regiones y constituye el indicador que mejor refleja la situación específica del olivar mediterráneo. 

Las pérdidas de producción también son ligeramente superiores. El 36,6% de los olivicultores mediterráneos declara haber perdido más de una cuarta parte de su cosecha durante los últimos tres años y el 86,2% asegura haber sufrido algún tipo de pérdida de producción. 

El trabajo expone que entre todos los agricultores encuestados, Italia y Grecia declaran tasas de pérdidas graves mucho más altas (en torno al 40%) que España (21,1%), e Italia registra el descenso de ingresos más extendido (62,2%) y la mayor insatisfacción con los precios (74,8%) de los tres.

El informe concluye que el 51,3% de la muestra manifiesta tener un bajo nivel de seguridad financiera, mientras que el 46,4% afirma haber obtenido unos ingresos inferiores a los del ejercicio precedente. 

El olivar lidera la certificación ecológica y la venta online 

Pese a las dificultades económicas y climáticas, el estudio destaca que los olivicultores encuestados son el sector con mayor peso de la producción ecológica de toda la encuesta: el 36,6 % declaró contar con certificación ecológica, la cifra más alta de los 13 sectores.

Asimismo, el 18,3% comercializa directamente sus productos a través de internet, casi el doble de la media general de la encuesta (9,8%), lo que sitúa al olivar como el sector más avanzado en venta directa online. 

Los autores del informe subrayan que los resultados corresponden exclusivamente a los agricultores que participaron voluntariamente en la encuesta y no representan al conjunto de los olivicultores del mundo. Los participantes fueron captados a través de la red digital de Wikifarmer y las comparaciones entre sectores tienen un carácter descriptivo. 

Aun así, los datos recabados dibujan una tendencia clara: los olivicultores figuran entre los agricultores más afectados por los fenómenos climáticos extremos, especialmente por la sequía, mientras que en los países mediterráneos la preocupación por la rentabilidad y los precios percibidos adquiere una intensidad significativamente mayor que en el resto del mundo.