Almazaras tunecinas crean una marca para visibilizar el aceite de oliva en el exterior

Olimerca.- Una docena de productores premiados y profesionales del sector oleícola de Túnez han unido fuerzas para lanzar UNNA, una nueva marca colectiva que busca aumentar la visibilidad y el valor del aceite de oliva tunecino en los mercados internacionales. La iniciativa está impulsada por la Unión de Agricultores para el Desarrollo y la Sostenibilidad (FUDS) y nace con el objetivo de cerrar la brecha existente entre la reconocida calidad de los aceites del país y su escaso reconocimiento comercial. 

El proyecto reúne a productores de distintas regiones de Túnez bajo un mismo protocolo de producción, criterios comunes de calidad y sistemas de trazabilidad compartidos, sin que cada almazara pierda su identidad propia. "Por separado no podíamos dar al aceite de oliva tunecino la visibilidad que se merece. Decidimos mantener nuestro compromiso con la calidad, pero unir fuerzas bajo una marca común", explica a Olive Oil Times, Sonda Laroussi, directora ejecutiva de FUDS. 

La iniciativa surge tras constatar que numerosos productores tunecinos habían obtenido importantes reconocimientos en concursos internacionales sin que esos éxitos se tradujeran en una mayor presencia comercial para el país. Según Laroussi, muchos aceites galardonados terminaban comercializándose a granel, perdiendo su identidad y su valor añadido. Para evitar esta situación, UNNA comercializa aceites elaborados bajo un protocolo común que garantiza el origen de las aceitunas, la trazabilidad de cada lote y unos elevados estándares de calidad. 

Prcisamente, el nombre elegido significa "nosotros" y simboliza ese modelo colaborativo que pretende fortalecer la posición internacional del aceite de oliva tunecino. 

Un aceite elaborado por cinco productores 

Uno de los ejemplos más representativos del proyecto ha sido el aceite monovarietal Chetoui premiado con un Gold Award en el NYIOOC World Olive Oil Competition, elaborado conjuntamente por cinco productores del norte de Túnez. 

Aunque procede de explotaciones diferentes, el aceite mantiene la identidad de la variedad y representa el espíritu colaborativo del proyecto. "Es un aceite de calidad, pero también un aceite común que reúne muchas historias diferentes", afirma Laroussi. 

Actualmente, la FUDS integra pequeñas explotaciones familiares y empresas de tamaño medio distribuidas por todo el país, algunas con almazaras propias y otras que utilizan instalaciones compartidas, todas ellas sometidas a los mismos controles de calidad y trazabilidad. 

El reto de dejar atrás el granel 

Para Kamel Gargouri, asesor agrícola y antiguo experto del Consejo Oleícola Internacional (COI), el principal problema del sector continúa siendo la falta de reconocimiento internacional del origen tunecino. Él asegura que “muchos consumidores todavía no saben que Túnez produce aceite de oliva". 

El especialista recuerda que Túnez figura entre los principales exportadores mundiales y es uno de los mayores productores de aceite de oliva ecológico, aunque gran parte de su producción sigue vendiéndose a granel. 

"Los importadores suelen buscar volumen antes que calidad. Ese modelo no permite que los agricultores obtengan el valor que realmente generan", explica. En su opinión, construir marcas reconocibles y reforzar la comunicación internacional resulta imprescindible para aumentar el valor añadido del aceite tunecino.