Olimerca.- Durante 2025, las cooperativas olivareras andaluzas reforzaron su peso económico al superar los 4.301 millones de euros de facturación entre aceite de oliva y aceituna de mesa, según el balance presentado por Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía en su Asamblea General celebrada en Sevilla. El sector reúne 332 cooperativas, consolidándose como el segundo gran motor del cooperativismo agroalimentario andaluz, solo por detrás de frutas y hortalizas.
En conjunto, la federación alcanzó una facturación récord de 12.671,8 millones de euros, un 3,26% más que el año anterior, en un ejercicio marcado por la incertidumbre climática, el incremento de los costes de producción, la escasez de mano de obra y la creciente presión de los mercados internacionales.
En conjunto, la federación alcanzó una facturación récord de 12.671,8 M€, un 3,26% más que el año anterior
El presidente de Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía, Fulgencio Torres, destacó que estos resultados reflejan la fortaleza del modelo cooperativo, aunque subrayó que el verdadero objetivo debe ser mejorar la rentabilidad de los agricultores. "Lo importante no es solo facturar más, sino generar más valor para nuestros socios; que los agricultores y ganaderos puedan vivir dignamente de su trabajo y que la riqueza se quede en el territorio", afirmó.
Durante su intervención, Torres puso el foco en los desafíos específicos que afronta el olivar andaluz, especialmente las tensiones arancelarias de Estados Unidos, que continúan generando incertidumbre para el sector exportador. Aun así, defendió que el cooperativismo debe responder a este nuevo escenario con mayor dimensión empresarial, más profesionalización y una mayor presencia en los mercados internacionales. "La globalización ya forma parte de nuestra realidad. Lo que ocurre a miles de kilómetros afecta al precio de nuestros productos, a nuestros costes y a la rentabilidad de nuestras explotaciones", señaló.
Competitividad, agua y relevo generacional
El presidente situó la competitividad entre las prioridades del sector y reclamó medidas que permitan producir con menores costes, impulsar la innovación, reducir la carga administrativa y ofrecer mayor seguridad jurídica a las empresas cooperativas.
Asimismo, insistió en que las administraciones deben reconocer el papel estratégico del cooperativismo como herramienta para mantener el empleo y la actividad económica en el medio rural. En su opiión, "apoyar al cooperativismo es apoyar a los pueblos, al empleo, al relevo generacional y, en definitiva, a Andalucía", aseguró.
Entre los principales retos del olivar y del conjunto del sector agrario volvió a destacar tres cuestiones fundamentales: la disponibilidad de agua, la falta de mano de obra y el relevo generacional. "Sin agua no hay agricultura ni ganadería", afirmó Torres, quien reclamó inversiones en infraestructuras hidráulicas que garanticen el futuro de las explotaciones y hagan atractivo el campo para las nuevas generaciones.
Un modelo que mantiene población y empleo
El cooperativismo agroalimentario andaluz está integrado por 615 cooperativas, que agrupan a más de 250.000 agricultores y ganaderos y generan 35.728 empleos directos. Las mujeres representan el 47% de la plantilla y el 32% de las personas socias, mientras que los menores de 41 años suponen el 9,5% del total.
Manuel Gómez Galera, destacó el peso del sector agroalimentario andaluz, cuya producción final alcanza los 16.000 millones de euros
En la clausura de la Asamblea, el secretario general de Agricultura, Ganadería y Alimentación de la Junta de Andalucía, Manuel Gómez Galera, destacó el peso del sector agroalimentario andaluz, cuya producción final alcanza los 16.000 millones de euros, y señaló la gestión del agua como uno de los principales desafíos para mantener la competitividad.
A este respecto, recordó que la Consejería ha puesto encima de la mesa unos objetivos muy claros en materia hídrica, como alcanzar los 180 hm3 de agua regenerada en 2030, o el Plan Parra para ayudar a llevar esa agua regenerada a las comunidades de regantes. Respecto a la nueva PAC, y ante la bajada de presupuesto del nuevo marco, el secretario general ha explicado que “tenemos modelos de éxito que han funcionado como las Organizaciones de Productores (OP)”.
Por su parte, el presidente de Cooperativas Agro-alimentarias de España, Ángel Villafranca, defendió que el futuro del cooperativismo pasa por ganar dimensión, avanzar en innovación y acelerar la digitalización de las empresas para reforzar la competitividad del sector, especialmente en actividades estratégicas como el olivar.