España refuerza su liderazgo en el mercado indio del aceite de oliva

Olimerca.- India continúa consolidándose como un mercado de interés para el aceite de oliva español. Así lo refleja un estudio de mercado elaborado la Oficina Económica y Comercial de la Embajada de España en Nueva Delhi y publicado por ICEX España Exportación e Inversiones, que sitúa a España como el principal proveedor de aceite de oliva del país asiático, representando una una cuota del 88% de las importaciones totales de aceites de oliva –incluye AOVE, virgen y aceites refinados y mezclas–. 

El informe señala que el mercado indio atraviesa actualmente una fase de ajuste tras las fuertes oscilaciones registradas en los últimos años. Mientras que en 2024 el valor de las importaciones aumentó pese a la reducción del volumen –como consecuencia del encarecimiento del producto–, en 2025 la tendencia se invirtió: el volumen importado se recuperó y el valor descendió, un comportamiento que apunta a una normalización de los precios internacionales. 

España es el principal proveedor del país asiático, representando una una cuota del 88% de las importaciones totales de aceites de oliva

En este contexto, el aceite de oliva refinado y las mezclas constituyen la categoría dominante del mercado indio, concentrando prácticamente la totalidad de las importaciones de aceites de oliva, tanto en valor como en volumen. Por el contrario, el aceite de orujo y sus mezclas muestran una evolución descendente a lo largo del periodo analizado. 

España consolida su posición 

El estudio destaca que España mantiene un liderazgo claro frente a sus competidores. Italia representa únicamente el 6% de las importaciones de aceites de oliva, mientras que el resto de países proveedores apenas alcanzan otro 6%.  

No obstante, ICEX precisa que este incremento de la cuota española no responde tanto a un fuerte aumento de las exportaciones nacionales como a la pérdida de presencia de otros suministradores internacionales. 

Aun así, India sigue siendo un mercado todavía reducido para el sector español. El país representa únicamente el 0,73% de las exportaciones españolas de aceites de oliva, aunque el estudio lo considera un destino con un interés creciente para las empresas exportadoras. 

Un consumidor urbano y sensible al precio 

Pese a que este producto sigue ajeno a la tradición culinaria del país, los concumidores empiezan a incorporar técnicas de la cocina occidental e ingredientes como el aceite de oliva, que se asocia principalmente a un producto saludable y premium. No en vano, crece el interés por los aceites funcionales y las mezclas, que compiten dentro del segmento de alimentación saludable. 

Asimismo, la demanda de este producto se concentra en la población urbana de renta media-alta y alta, un segmento que representa el 23,5% de la población india, equivalente a unos 340 millones de personas. 

El aceite de oliva se asocia a un producto saludable y premium, mientras que crece el interés por los aceites funcionales y las mezclas

El informe identifica el precio como el principal condicionante de compra. Los consumidores indios muestran escasa fidelidad a las marcas y, en general, no distinguen entre las diferentes categorías de aceite de oliva. Esta sensibilidad explica también el predominio de los formatos pequeños: el 40% del aceite de oliva se comercializa en envases inferiores a 250 mililitros, una elección orientada a reducir el desembolso inicial. 

En junio de 2026, el precio medio alcanzaba los 50,16 euros en envases de cinco litros, 24,89 euros en dos litros, 14,24 euros en un litro, 8,61 euros en 500 mililitros y 4,20 euros en 250 mililitros. 

Producción testimonial y ventas

Frente al peso de las importaciones, la producción nacional continúa siendo muy limitada. El estudio cifra la superficie de olivar en más de 800 hectáreas, concentradas en el estado de Rajasthan, donde se cultivan siete variedades distintas. La producción no supera las 150 toneladas, lo que convierte a India en un mercado claramente dependiente del suministro exterior. Además de Rajasthan, la Misión Nacional sobre Aceites Comestibles identifica a Cachemira, Gujarat, Himachal Pradesh y Punjab como zonas con potencial para el desarrollo del cultivo. 

En 2025, las ventas minoristas de aceite de oliva alcanzaron los 170 millones de euros, lo que representa un crecimiento del 13,4% en valor respecto al año anterior. Se espera que para 2030 esta cifra supere los 220 millones, lo que representará un crecimiento en el valor superior a la media del mercado (3,4%), marcado por el efecto de premiumización del producto.

5 oportunidades para el aceite de oliva 

El estudio de ICEX concluye que India ofrece un amplio recorrido para el crecimiento del aceite de oliva, apoyado en una combinación de factores económicos, demográficos y comerciales que pueden reforzar la posición de España como principal proveedor del país. 

Entre las oportunidades, el informe destaca las siguientes:

Acuerdo de Libre Comercio entre la Unión Europea e India, actualmente en negociación, cuya entrada en vigor supondría una reducción de los aranceles aplicados al aceite de oliva y transformaría la competitividad del producto español frente a otros aceites vegetales y a los suministradores de terceros países. 

Auge del quick-commerce, una nueva vía de acceso al consumidor indio. Este canal de venta rápida representa una barrera de entrada más baja para las marcas españolas, permitiéndoles ganar visibilidad y llegar a un público urbano cada vez más acostumbrado a realizar compras inmediatas a través de plataformas digitales. 

Posicionamiento del aceite de oliva virgen extra como un alimento saludable y de calidad. Frente al creciente desarrollo de los aceites funcionales o blended, el virgen extra mantiene una imagen asociada a la dieta saludable y a la prevención de enfermedades, un atributo que el estudio considera diferencial para impulsar su consumo. 

Crecimiento de la clase media urbana, que constituye la principal base de consumidores potenciales, refuerza además las expectativas de expansión del mercado. El aumento del poder adquisitivo y la incorporación de hábitos alimentarios más saludables favorecen la introducción de productos de mayor valor añadido como el aceite de oliva. 

Incremento de las prescripciones médicas que recomiendan el consumo de aceite de oliva para la prevención y el tratamiento de enfermedades cardiovasculares. Según recoge ICEX, esta mayor concienciación sobre los beneficios para la salud está contribuyendo a consolidar el aceite de oliva como un producto cada vez más reconocido entre los consumidores indios, abriendo nuevas oportunidades para las empresas exportadoras españolas.