Identifican la clave genética de la cepa más agresiva de Verticillium en el olivo 

Olimerca.- Un equipo internacional de investigadores en el que participa el Instituto de Agricultura Sostenible (IAS) del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha identificado la base molecular responsable de la defoliación causada por las cepas más virulentas de Verticillium dahliae, el hongo que provoca la verticilosis, una de las enfermedades más devastadoras para el olivar.  

El hallazgo, publicado en la revista Nature Communications, permitirá avanzar en el desarrollo de herramientas de diagnóstico más precisas, mejorar la vigilancia de las cepas más peligrosas y facilitar el diseño de nuevas estrategias de resistencia en los cultivos. 

La verticilosis constituye una de las principales amenazas fitosanitarias para el olivar mediterráneo. El patógeno vive en el suelo, penetra en la planta a través de las raíces y coloniza los vasos del xilema, dificultando el transporte de agua y provocando síntomas como marchitez, amarilleamiento, pérdida prematura de hojas y reducción del crecimiento, con importantes pérdidas de producción. 

Según explica la investigadora del IAS-CSIC Carmen Gómez-Lama Cabanás, las cepas conocidas como patotipo D son las responsables de los daños más severos en cultivos como el algodón, el olivo o el pistacho. "Estas cepas están aumentando y representan una amenaza significativa para las plantaciones de algodón y olivo en todo el mundo", señala. 

Dos genes explican la elevada virulencia 

Hasta ahora se desconocía qué factores genéticos diferenciaban a las cepas defoliantes de las no defoliantes. Para resolver esta cuestión, el equipo investigador combinó técnicas de genómica comparativa, genética funcional, análisis estructural y filogenómica. 

El estudio permitió identificar una pequeña región específica del genoma del hongo que contiene dos genes efectores duplicados, responsables de desencadenar la defoliación y aumentar la agresividad del patógeno

El estudio permitió identificar una pequeña región específica del genoma del hongo que contiene dos genes efectores duplicados, responsables de desencadenar la defoliación y aumentar la agresividad del patógeno. 

Los investigadores comprobaron que la eliminación simultánea de ambos genes hacía desaparecer tanto la capacidad de provocar la enfermedad como la defoliación en algodón, olivo y distintas plantas modelo utilizadas en investigación. Asimismo, la introducción de estos genes en cepas menos agresivas fue suficiente para que adquirieran la capacidad de provocar la caída de las hojas. 

Nuevas oportunidades para mejorar la resistencia 

Aunque el descubrimiento no tendrá una aplicación inmediata en el manejo de las explotaciones, sí supone un avance relevante para el desarrollo de nuevas estrategias de control de la enfermedad. En este sentido, el equipo investigador plantea que los programas de mejora genética puedan identificar variedades capaces de reconocer esta proteína efectora, lo que permitiría incorporar genes de resistencia específicos frente a las cepas más agresivas de Verticillium dahliae. 

El profesor de Microbiología Evolutiva de la Universidad de Colonia, Bart Thomma, considera que el siguiente paso será comprender con detalle el mecanismo mediante el cual esta proteína favorece el desarrollo de la enfermedad y la pérdida de hojas. 

Por su parte, Luigi Faino, investigador de la Universidad La Sapienza de Roma, apunta que, con la colaboración del sector empresarial, podrían desarrollarse en el plazo aproximado de una década las primeras plantas modificadas genéticamente con mayor resistencia frente a este patógeno. 

El hallazgo supone un avance significativo en el conocimiento de una enfermedad considerada entre las principales limitaciones sanitarias del olivar y abre nuevas perspectivas para desarrollar estrategias de prevención y mejora genética que contribuyan a reducir el impacto de la verticilosis sobre la producción oleícola.