Aceite nuevo

Olimerca.- El Boletín Oficial del Estado ha publicado un recurso contencioso-administrativo que diversas asociaciones de la transformación y comercialización del aceite de oliva – Asoliva, Anierac, Infaoliva y Almazaras Federadas de España– han presentado frente a la norma de comercialización del aceite de oliva para la campaña 2025/26 aprobada el pasado mes de octubre. Un recurso que la organización agraria UPA ha calificado de “maniobras vergonzantes” para impedir que haya estabilidad en el sector.

La organización agraria considera que “no deja de ser toda una declaración de intenciones” que los grandes operadores del sector del aceite de oliva pretendan tumbar una norma que lo que pretende es “regular la oferta para mejorar la estabilidad y funcionamiento del mercado del sector del aceite de oliva”. 

UPA considera que, gracias a este reglamento, el sector cuenta en la actualidad con unas normas que permiten establecer unas condiciones obligatorias para que el sector del aceite de oliva “genere valor para todo el mundo, ofreciendo un producto a los consumidores de calidad y con una mayor estabilidad en precios, algo que no hemos tenido en los últimos años”. 

No es la dirección correcta 

Desde UPA denuncian que “los oportunistas no quieren estabilidad, viven mejor en la incertidumbre y en la posibilidad de ganar dinero de manera inmediata, caiga quien caiga, y lamentablemente la parte que siempre cae es la más vulnerable del sector, el olivar tradicional”. 

“No es tolerable que las grandes asociaciones de la transformación y comercialización del aceite de oliva avalen y engrosen los comportamientos que llevan a la destrucción del valor del producto”, aseguran. Asimismo, explican que “los responsables de estrategias basadas en vender volumen a precios ruinosos para el olivarero por desgracia no están lejos, los tenemos en España. La destrucción del valor de nuestro oro líquido está fomentada por esos grandes operadores de nuestro país y, con este lamentable paso de recurrir la norma de comercialización del aceite de oliva quedan, una vez más, retratados con nombres y apellidos”. 

“No es tolerable que las grandes asociaciones de la transformación y comercialización del aceite de oliva “avalen y engrosen los comportamientos que llevan a la destrucción del valor del producto”

Desde UPA reconocen que esta no es la dirección correcta para contribuir al desarrollo del conjunto del sector, al contrario, “es el momento de apostar por la cooperación y la comercialización sensata de un producto de unas cualidades excepcionales que puede generar riqueza a todo el mundo, empezando por el propio agricultor, de cuyo trabajo y esmero se aprovecha el resto de la cadena”. 

Subrayan que no es compatible pronunciar “grandes discursos sobre la necesidad de tener reglas de mercado que estabilicen el sector, e intentar justificar que la volatilidad no es buena para nadie, cuando acto seguido se pretenden liquidar las nuevas reglas de mercado que tratan de ponerse en marcha”. 

En este contexto, la organización agraria explica que “esto no va de gobiernos socialcomunistas que quieren intervenir un mercado, como alguno ha querido trasladar a la opinión pública”. Por ello alude a la necesidad de "reglas comunes que den estabilidad a un sector estratégico, tanto para el agricultor como para el consumidor, y eso unos pocos privilegiados parecen verlo como una amenaza a su posición de poder en el sector”. 

Alegaciones de la industria

Fuentes del sector industrial envasador y almazara industrial integrados en Anierac, Infaoliva, Almazaras Federadas de España y Asoliva, han informado a Olimerca que la postura adoptada en este momento por estas cuatro organizaciones es una consecuencia del silencio por parte del Ministerio de Agricultura que hizo oídos sordos a sus alegaciones durante el plazo de alegaciones que se abrió en julio de 2025.

Estas asociaciones defienden que los criterios de selección de las seis campañas no eran los más adecuados, si tenemos en cuenta que veníamos de dos campaña desastrosas por culpa de la sequía

Por otra parte, la orden establece una previsión de balance: con la estimación de cosecha, stocks y de consumo, en la búsqueda de fijar un volumen para retirar del mercado para evitar el hundimiento de precios, utilizando una técnica que generaba muchas dudas.

Para las cuatro asociaciones, esta regulación va a provocar por una parte una disminución de la circulación de aceite en el mercado y el consiguiente aumento de precios y ,cuando haya que dar salida de nuevo a esos volúmenes, nos encontraremos con un hundimiento de los precios y una gran tensión en origen. 

Por último, las almazaras industriales representadas por Infaoliva y Almazaras Federadas de España consideran que esta norma perjudica enormemente su actividad dado que estas empresas están obligadas a liquidar la aceituna a sus asociados a la entrega del fruto, y si luego tienen que retirar el aceite se encuentran sin ingresos durante meses lo que les obligará a pedir créditos bancarios.