recolección aceituna verde Mallorca

Olimerca.- Los productores de la DOP Oliva de Mallorca afrontan los últimos días de recolección de la aceituna verde destinada a mesa con la recepción de 4.445 kilos de fruto, lo que supone en torno al 30% de la producción estimada para esta campaña. Así lo explicó el presidente del Consejo Regulador, Andreu Oliver, durante la visita a la finca Son Alzines (Escorca) junto al director general de Qualitat Alimentària i Producte Local, Joan Llabrés, y el director insular de la Serra de Tramuntana, Antoni Solivellas. 

Aunque la cifra mejora sensiblemente respecto al año anterior —cuando apenas se alcanzó media tonelada debido a la sequía y a los daños de la mosca del olivo—, Oliver señaló que la producción sigue siendo insuficiente. Y es que, la falta de lluvias por segundo año consecutivo y la alternancia natural de la variedad Mallorquina –combina años de gran cosecha con otros de descanso– han limitado de nuevo el rendimiento. 

La entrada de aceituna de mesa procedente de olivares tradicionales ya ha superado la registrada durante la campaña anterior

En el plano comercial, los elaboradores confían en que el cumplimiento de las previsiones permita mantener la presencia en el mercado de aceituna de mesa con distintivo de calidad durante todo 2026, un aspecto clave ante la reducción de stocks, especialmente de la popular oliva verda trencada, la más demandada por los consumidores. 

Olivares de montaña 

Durante la visita, Llabrés destacó el valor de los olivares de montaña y reiteró el apoyo de la Conselleria d’Agricultura, Pesca i Medi Natural a iniciativas que permitan mantener su producción. Por su parte, Solivellas subrayó el proyecto que impulsa el Consorci de la Serra de Tramuntana para catalogar los olivos milenarios, una iniciativa que reforzará la promoción de los olivares y de sus productos. 

La campaña concluirá con la recolección de la aceituna negra, prevista entre enero y marzo, en la que participan 94 olivicultores y tres elaboradores inscritos en la DOP. Todos ellos trabajan con la variedad mallorquina, cultivada en plantaciones tradicionales mayoritariamente situadas en la montaña.