Supraolivo impulsará un modelo de olivicultura más sostenible y resiliente

Olimerca.- En los próximos años se desarrollará un proyecto que pretende avanzar hacia un modelo de cultivo del olivo más sostenible, competitivo y adaptado al cambio climático. Responde al nombre de Supraolivo y pretende combinar la experiencia de Andalucía –principal región productora de aceite de oliva– con el crecimiento que está experimentando el olivar en Galicia y Castilla y León, favoreciendo la transferencia de conocimiento entre agricultores, cooperativas, empresas y centros de investigación. 

La iniciativa, cuyo Grupo Operativo está coordinado por la Asociación Galega de Cooperativas Agroalimentarias (AGACA), reunirá a entidades de Galicia, Castilla y León y Andalucía para impulsar la innovación en el sector oleícola y poner en valor las variedades autóctonas.

Precisamente, uno de los retos del proyecto es recuperar y valorizar las variedades tradicionales de olivo, favoreciendo su conservación y multiplicación, para lo que se crearán parcelas demostrativas donde se evaluará su comportamiento agronómico y el potencial de los aceites obtenidos, analizando tanto sus características sensoriales como su composición nutricional para reforzar su diferenciación comercial y su valor añadido. 

Innovación para afrontar los retos del olivar 

Supraolivo evaluará las condiciones agronómicas de las distintas zonas productoras y analizará el comportamiento de las variedades locales de olivo para identificar aquellas mejor adaptadas a cada territorio. 

El Grupo Operativo, coordinado por AGACA, desarrollará entre 2026 y 2029 soluciones innovadoras para mejorar la competitividad del olivar, adaptarlo al cambio climático y revalorizar las variedades autóctonas 

Además, el grupo desarrollará prácticas de manejo más sostenibles centradas en la fertilización, la agricultura regenerativa, la conservación del suelo, la optimización del riego y el fomento de la biodiversidad, con el fin de mejorar la rentabilidad de las explotaciones y reducir su impacto ambiental. 

El proyecto también estudiará la huella ambiental de la producción, la evolución fenológica del olivo ante el cambio climático y la viabilidad económica de las explotaciones. 

Primera jornada en septiembre 

Con esta iniciativa, los socios aspiran a consolidar un modelo de olivicultura capaz de mejorar la competitividad de las explotaciones, conservar la biodiversidad, aumentar la resiliencia frente al cambio climático y contribuir al desarrollo económico y social del medio rural mediante la valorización de aceites ligados al territorio. 

Como punto de partida, en septiembre se celebrará una jornada de presentación, que marcará el inicio del programa de divulgación y transferencia de conocimiento previsto durante los cuatro años de ejecución del proyecto (2026-2029). 

El Grupo Operativo está integrado por AGACA, la cooperativa Productores de Olivas de Galicia (PROLIGAL), la Asociación para el Desarrollo Rural Integral de las Sierras de Salamanca (ADRISS), Aceiteros del Águeda SAT, Luque Ecológico S.L., el Instituto de Agricultura Sostenible del CSIC (IAS-CSIC) y el Centro Tecnológico de la Carne (CTC). 

Asimismo, el proyecto contará con la colaboración del Instituto Tecnológico Agrario de Castilla y León (ITACyL) y del Instituto Andaluz de Investigación y Formación Agraria, Pesquera, Alimentaria y de la Producción Ecológica (IFAPA), que participarán como entidades subcontratadas en el desarrollo de actuaciones técnicas especializadas.