Olimerca.- Si no se toman las medidas necesarias para frenar la propagación de la Xylella fastidiosa, su impacto económico en el próximo medio siglo puede devastador. Así lo asegura un estudio en el que se analizan los posibles impactos económicos de esta bacteria en España, Italia y Grecia a lo largo de los próximos 50 años, publicado por el semanario científico PNAS, de la Academia Nacional de Ciencias de EEUU, en el que ha participado el investigador español Juan A. Navas-Cortés.

A través de varias simulaciones, las conclusiones muestran escenarios con pérdidas millonarias en los países estudiados. Y ante esta situación el estudio destaca que "minimizar la propagación de la enfermedad e implementar medidas de adaptación en las áreas afectadas" es más urgente que nunca.

En el caso de nuestro país, el estudio señala que es el que tiene el mayor riesgo de propagación debido a las características climáticas, y advierte de un mayor peligro en las zonas mediterráneas. Al simular escenarios de propagación de enfermedades, esta investigación simula varios umbrales entre la actualidad y los próximos 50 años, según los cuales la producción de aceitunas en España podría reducirse entre un 5,4 y 5,8% en el mejor de los casos y del 40,8% a 50,6% en el peor de los casos, en aquellos lugares donde no se tomen las medidas necesarias y no se planten variedades resistentes.  En este caso, las pérdidas acumuladas oscilarían entre 710 y 16.860 millones de euros.

Para Italia el impacto económico potencial durante los próximos 50 años oscila entre 1.900 millones y 5.200 millones de euros en el peor de los casos, en el que la producción cesaría tras de la muerte de los olivos. Sin embargo, si se replantara con variedades resistentes, el impacto se quedaría entre 0,6 mil millones y 1,6 mil millones de euros.

Por lo tanto, para minimizar el impacto, el análisis resalta la necesidad de continuar con la investigación sobre los rasgos de resistencia de los cultivos y la aplicación de medidas fitosanitarias adecuadas, controlando los vectores de propagación y eliminando las plantas que pueden alojar el agente patógeno. El objetivo es reducir la tasa de propagación de 5,18 kilómetros por año (promedio actual) a 1,1, una cifra desde la cual se controlaría la pandemia, destaca el estudio.

Puede consultar el estudio completo PINCHADO AQUÍ.