Olimerca.- La corta campaña de la aceituna de mesa de este año, tanto de gordal como de manzanilla, debido a la sequía y a la rapidez con la que se han visto obligados los agricultores a recoger y entregar el fruto, está provocando que en la comarca del Aljarafe se estén entregando a industriales entamadores o puestos intermediarios sus frutos sin conocer el precio que van a percibir. E incluso sin contrato, tal y como maca la Ley 12/2013 de Mejora de la Cadena Alimentaria.

La mayoría de los agricultores están sufriendo ya desde hace algún tiempo que incluso no haya ni “tablilla” donde se informe de los precios; pero nadie denuncia porque la aceituna de verdeo no es un producto que el agricultor puede almacenar y poder negociar su venta en mejores momentos.

Estas prácticas sin duda que tienen como mayor beneficiario a las industrias entamadoras que después de hacerse con el producto y guardarlo en sus bodegas, se encuentran en una posición dominante para negociar el precio a la baja de las aceitunas en verde cuando finaliza la recogida.

Y es que el problema de los bajos precios en el campo tiene difícil solución cuando en el último eslabón de la cadena alimentaria, la distribución comercial, se niegan a repercutir las subidas  de costes en origen; tal y como ha sucedido en la pasada campaña, con lo que los industriales envasadores se ven obligados a trasladar esta presión al eslabón más débil de la cadena: el agricultor.

Ante esta situación los agricultores demandan mayores controles e inspecciones a la Agencia de Información y Control Alimentarios (AICA) para en la medida de lo posible erradicar estas prácticas durante los dos/ tres meses que dura la recolección.