Los agricultores europeos alertan de un posible “shock alimentario” 

Olimerca.- Las principales organizaciones agrarias europeas han lanzado una seria advertencia a las instituciones comunitarias: el riesgo de una crisis alimentaria en Europa es real si no se adoptan medidas inmediatas. Así lo han trasladado los presidentes del Copa y la Cogeca durante la reunión informal de ministros de Agricultura de la Unión Europea. 

En el actual contexto marcado por la inestabilidad geopolítica en Oriente Medio y sus efectos sobre los mercados globales, las organizaciones agrarias denuncian una creciente presión sobre los costes de producción, las cadenas de suministro y la rentabilidad de las explotaciones. A esta situación se suma el impacto persistente de la invasión de Ucrania por Rusia en 2022, que ya había elevado estructuralmente el precio de insumos clave como los fertilizantes. 

Costes al alza y explotaciones en riesgo 

El encarecimiento de la energía, el combustible, los piensos, el envasado y la logística está agravando la situación de los agricultores y cooperativas europeas. Según el presidente del Copa, Massimiliano Giansanti, el sector se encuentra “aplastado por costes elevados, mercados débiles y perturbaciones externas”, lo que pone en riesgo no solo la viabilidad de las explotaciones, sino también el acceso de los consumidores a los alimentos. 

Desde el sector se advierte de que, si no se actúa con rapidez, las consecuencias podrían traducirse en una crisis alimentaria con efectos generalizados en toda la sociedad europea. 

Desde el sector se advierte de que, si no se actúa con rapidez, las consecuencias podrían traducirse en una crisis alimentaria con efectos generalizados en toda la sociedad europea

Aunque reconocen iniciativas como el marco temporal de crisis energética o el plan AccelerateEU, el Copa y la Cogeca consideran que las respuestas actuales son insuficientes. En este sentido, reclaman que el futuro plan europeo sobre fertilizantes, previsto para este mes de mayo, incluya medidas ambiciosas a corto, medio y largo plazo. 

El objetivo es doble: garantizar la continuidad de la producción agraria y reforzar la seguridad alimentaria en un escenario cada vez más incierto. 

La agricultura, pilar estratégico 

Las organizaciones insisten en que la agricultura debe ser considerada un sector estratégico dentro de la política europea, clave para la estabilidad económica y social. En este contexto, reclaman inversiones sostenidas y un marco regulatorio que refuerce la competitividad del sector, en lugar de limitarla. 

El mensaje es claro: sin una acción decidida y coordinada por parte de la Unión Europea, el coste de la inacción podría ser significativamente mayor en los próximos años.