Las lluvias frenan la campaña en Jaén y amenazan con reducir la producción 

Olimerca.- La sucesión de borrascas de las últimas semanas empieza a dibujar un escenario complejo para el olivar jiennense. Tras mantener los primeros contactos con el sector, Cooperativas Agro-alimentarias de Jaén ha realizado una primera valoración de la presente campaña en la provincia, marcada por retrasos en la recolección, pérdidas de fruto y dificultades para acceder a numerosas explotaciones. 

La organización asegura que la evolución de la campaña está siendo desigual respecto a los aforos iniciales. A nivel nacional, la recolección se sitúa entre el 70% y el 76% del volumen estimado, con algo más de un millón de toneladas ya recogidas sobre una previsión inicial de 1,37 millones. Sin embargo, explica que, en las principales zonas productoras, especialmente en Andalucía, la campaña avanza con mayor lentitud. En el conjunto de la región la recogida ronda el 69%, mientras que en la provincia de Jaén apenas alcanza el 61%. 

En las principales zonas productoras, especialmente en Andalucía, la campaña avanza con mayor lentitud. En el conjunto de la región la recogida ronda el 69%, mientras que en la provincia de Jaén apenas alcanza el 61% 

Con estos datos, los representantes provinciales consideran ya muy complicado alcanzar el aforo inicial de 475.000 toneladas, situando el techo productivo en torno a las 400.000 t. La principal incógnita es la cantidad de aceituna perdida, especialmente de la variedad picual, que ha sido arrastrada por el agua, enterrada en el barro o cubierta por la vegetación. 

La imposibilidad de acceder a muchas fincas impide aún cuantificar el daño real, aunque el sector da por hecho que la merma será significativa una vez se normalice el acceso al campo. 

Mercado activo, pero con dudas sobre la calidad 

En el plano comercial, las cooperativas constatan que las salidas de aceite mantienen un buen ritmo y que la demanda sigue activa. Durante el inicio de campaña ha influido la disponibilidad de aceite procedente de Túnez, si bien tanto este origen como los aceites de mayor calidad comienzan a escasear. 

En este contexto, subrayan que el retraso en la recolección y la caída del fruto al suelo podrían repercutir en la calidad media del aceite pendiente de elaborar e insisten en la importancia de gestionar con prudencia las existencias, poniendo en valor a las almazaras que aún disponen de aceite de oliva virgen extra, cuya disponibilidad podría reducirse notablemente a lo largo de la campaña. 

El balance definitivo dependerá, en gran medida, de la evolución del tiempo en las próximas semanas y de la capacidad del sector para completar una campaña que, por el momento, se presenta más corta y compleja de lo esperado.