Olimerca.- La Federación Nacional de Comunidades de Regantes (Fenacore) ha presentado ante el Miterd un documento con sus alegaciones a los Esquemas Provisionales de Temas Importantes para el ciclo 2028-33, la base para elaborar posteriormente los Planes Hidrológicos de cada cuenca en el periodo mencionado. 

En el documento, la entidad pide al Ministerio que establezca una única metodología, que a día de hoy no existe, para calcular cómo afectan los caudales ecológicos al regadío. Esta petición tiene el doble objetivo de que el análisis sea igual para todas las cuencas y de que se sepa realmente cuál es el impacto que tienen para el regadío y cuánta agua deja de estar disponible para el mismo. 

La entidad pide al Ministerio que establezca una única metodología, que a día de hoy no existe, para calcular cómo afectan los caudales ecológicos al regadío

También solicitan flexibilizar la cuantía de estos caudales en situación de sequía grave, reduciéndolos temporalmente en el caso de sequías prolongadas, incluso en espacios protegidos, con la finalidad de que estos entornos naturales se adapten a una situación real de sequía prolongada y revisar los caudales ecológicos en las masas de agua donde estos han variado mucho como consecuencia del cambio climático.

El segundo eje clave en las alegaciones presentadas por Fenacore se centra en la defensa de la construcción y el mantenimiento de nuevas presas de regulación siempre que estas sean viables técnica, ambiental y económicamente. Estas son unas herramientas esenciales para almacenar agua  en periodos húmedos, garantizar el suministro durante las sequías y reducir la dependencia de la variabilidad climática.

Fenacore recuerda que un total de 29 presas aprobadas en Planes Hidrológicos vigentes están aún sin construir. A este hecho se suma la necesidad de 100 millones de euros anuales destinados al mantenimiento y mejora de la seguridad de las presas para evitar la pérdida de agua durante las avenidas como las producidas el pasado invierno. 

Precisamente, la demanda de una planificación realista, transparente y económicamente rigurosa de las medidas contempladas en los planes es el tercer eje de las alegaciones de Fenacore, que señala el bajo grado de ejecución presupuestaria global de anteriores planes. La organización pone el ejemplo del que todavía está en vigor, 2021-27, que a fecha de 31 de diciembre de 2024, esto es, a mitad del mismo, registra un grado de ejecución general que no llega al 25%. El anterior, 2015-21 se quedó en el 40%. 

Aguas subterráneas y regeneradas

La organización pide a la administración hacer un análisis detallado de las aguas subterráneas que no se encuentren en un buen estado cuantitativo para evaluar la repercusión económica que la limitación de extracciones tendría sobre la actividad agraria. Asimismo, exige que las administraciones hidráulicas se doten de los recursos necesarios para resolver con urgencia la gran acumulación de expedientes de aguas subterráneas pendientes de resolución.
 
Respecto a las aguas regeneradas, propone en sus alegaciones que su uso debe ser voluntario y preferentemente sustitutivo, reconocer su papel estrictamente complementario y no como solución estructural, asegurando al agricultor calidad, precio asumible, continuidad del suministro, viabilidad técnica y seguridad jurídica. Para ello, se debe aplicar el principio "quien contamina paga", para no cargar los costes urbanos al regadío y revisar de forma periódica las reservas sobredimensionadas de otros usos.