AEMO alerta de que gran parte del olivar español produce ya por debajo de costes

Olimerca.- Entre 2020 y 2026 el coste medio de producir aceite de oliva ha aumentado cerca de un 57%, impulsado por el encarecimiento de la mano de obra, la maquinaria, la energía y los fertilizantes, en un contexto marcado por la inestabilidad geopolítica internacional. Esta es la principal conclusión del Estudio de Costes del Cultivo del Olivar 2026, un documento de referencia para el sector en el que la Asociación Española de Municipios del Olivo (AEMO) analiza la estructura de costes de los principales modelos de olivicultura españoles.

En concreto, AEMO destaca el importante incremento registrado por los costes de producción durante el periodo 2023-2026, motivado principalmente por el aumento de los costes laborales, la maquinaria agrícola, la energía y los fertilizantes, sensible subida muy condicionada por las circunstancias geopolíticas internacionales del último lustro.

El informe actualiza los datos de la edición de 2023 e incorpora por primera vez el olivar en seto de secano como un sistema de cultivo diferenciado para llegar a la conclusión de que una parte mayoritaria del olivar produce actualmente por debajo de sus costes reales.

El informe actualiza los datos de la edición de 2023 e incorpora por primera vez el olivar en seto de secano como un sistema de cultivo diferenciado

Asimismo, el estudio analiza siete modelos de explotación, desde el olivar tradicional de montaña hasta el olivar en seto de regadío, utilizando una metodología homogénea que AEMO mantiene desde la primera edición del documento publicada en 2010 basada en emplear las técnicas de cultivo óptimas en cada sistema, rendimientos medios y criterios homogéneos de valoración de todas las labores de cultivo, maquinaria, mano de obra, amortizaciones y renta de la tierra. 

Importantes diferencias entre modelos de cultivo

El análisis vuelve a evidenciar la gran diversidad estructural del olivar español y las diferencias de competitividad entre sistemas de producción. En este sentido, las cifras evidencian que los menores costes corresponden al olivar en seto de regadío, con 3,08 euros por kilogramo de aceite, seguido del olivar en seto de secano (3,17 €/kg), el olivar intensivo de regadío (3,20 €/kg) y el olivar intensivo de secano (3,52 €/kg).

Después se sitúan el olivar tradicional mecanizable de regadío, el olivar tradicional mecanizable de secano y el olivar tradicional no mecanizable de secano, cuyos costes productivos son superiores hasta rondar los 4,18 €/kg, 4,67 €/kg y 5,31 €/kg, respectivamente.

Estas cifras reflejan el importante diferencial económico entre los modelos más mecanizados y el olivar tradicional, especialmente el situado en zonas de pendiente, donde los costes de producción son considerablemente más elevados. De hecho, el informe señala que la recolección continúa representando la mayor partida económica en los olivares tradicionales, mientras que en las explotaciones de regadío el riego concentra una parte muy significativa de los costes.

Para AEMO, estas diferencias ponen de manifiesto la necesidad de analizar la rentabilidad del sector desde criterios técnicos y económicos objetivos, evitando generalizaciones que no reflejan la realidad de cada modelo productivo.

Precios por debajo de los costes

Uno de los datos más relevantes del estudio es la comparación entre los costes de producción y la situación actual del mercado. Con un precio medio ponderado en origen de 3,26 euros por kilogramo de aceite –considerando conjuntamente las categorías virgen extra, virgen y lampante–, el informe concluye que la mayor parte del olivar español está produciendo por debajo de sus costes.

En consecuencia, todo el olivar tradicional, especialmente el de mayor dificultad de mecanización, y una parte importante del olivar intensivo se encuentran actualmente en pérdidas, una situación que compromete la sostenibilidad económica de miles de explotaciones y pone en riesgo la continuidad de un modelo de cultivo líder en España y con un enorme valor ambiental, social y territorial.

Una herramienta para la toma de decisiones

AEMO subraya que el estudio pretende ofrecer una referencia objetiva para agricultores, cooperativas, almazaras, administraciones públicas e investigadores. El cálculo del coste real de producción incorpora tres grandes bloques económicos: los costes directos de explotación, las amortizaciones de las inversiones y la renta de la tierra como coste de oportunidad, lo que permite obtener una visión completa de la economía del cultivo en cada sistema de producción.

Con esta nueva edición avanzada durante la Asamblea General celebrada a finales de junio en Adamuz, la entidad reafirma su compromiso de ofrecer al sector y a las administraciones una herramienta independiente, rigurosa y transparente que contribuya a mejorar el conocimiento de la economía del cultivo del olivar y sirva de apoyo para agricultores, cooperativas, almazaras, administraciones públicas, investigadores y responsables para la toma de decisiones.