Olimerca.- El Gobierno italiano ha reforzado los controles realizados al aceite de oliva con una campaña extraordinaria de inspecciones que, en apenas diez días, ha permitido inmovilizar mercancías por valor de 10,3 millones de euros. Durante este periodo, el Inspectorado Central para la Protección de la Calidad y la Represión del Fraude de los Productos Agroalimentarios (ICQRF) inspeccionó cerca de cinco millones de kilos de aceite.
Así lo explicó el ministro de Agricultura, Soberanía Alimentaria y Bosques, Francesco Lollobrigida, tras la reunión de la Mesa de Coordinación de Controles Agroalimentarios –creada por la Ley 75/2026 para coordinar las actuaciones de las distintas autoridades competentes–. En su intervención, Lollobrigida detalló que el Ejecutivo mantendrá una política de "tolerancia cero" contra quienes incumplan la normativa o utilicen de forma indebida el prestigio del sello Made in Italy.
Para ello, durante los próximos meses se intensificará la colaboración entre los distintos organismos de inspección y se incorporarán nuevas herramientas tecnológicas para reforzar los controles y dificultar las prácticas fraudulentas.
Durante los próximos meses se intensificará la colaboración entre los distintos organismos de inspección y se incorporarán nuevas herramientas tecnológicas para reforzar los controles y dificultar las prácticas fraudulentas
Lollobrigida recordó, asimismo, que el Gobierno italiano ha destinado 1.858 millones de euros al sector oleícola entre 2023 y 2025 para mejorar su competitividad y apoyar la producción, además de lanzar una campaña institucional en la radiotelevisión pública italiana (RAI) para fomentar el consumo de aceite de oliva de calidad y sensibilizar sobre la importancia del origen del producto, asi como para animar a los consumidores a prestar especial atención al etiquetado y al origen del producto en el momento de la compra.
Más inspecciones y especial vigilancia del AOVE 100% italiano
Los datos del ICQRF reflejan un importante incremento de la actividad inspectora. Desde 2023, los controles sobre el aceite de oliva han aumentado un 21,1%. De hecho, en 2025 se han realizado ya más de 7.200 inspecciones, con un incremento del 26,6% en el número de operadores controlados y del 34,3% en el volumen de aceite inspeccionado.
La vigilancia se ha centrado especialmente en el aceite de oliva virgen extra etiquetado como 100% italiano. En este segmento, las inspecciones crecieron un 26,4% respecto a 2023, alcanzando cerca de 2.500 controles.
Como resultado de estas actuaciones, 67 personas fueron denunciadas, mientras que el número de operadores inspeccionados aumentó un 37,9% y el volumen de producto controlado un 34,3%.
Nuevas herramientas contra las prácticas fraudulentas
La Mesa de Coordinación de Controles Agroalimentarios acordó reforzar las actuaciones mediante controles conjuntos en industrias, empresas comercializadoras, cadenas de distribución, puertos y puntos de entrada de mercancías.
Entre las nuevas líneas de trabajo figuran también una mayor coordinación entre los laboratorios del ICQRF, la Agencia de Aduanas y el Ministerio de Sanidad; el uso de tecnologías analíticas avanzadas; y el incremento del número de muestras sometidas a análisis físicoquímicos, organolépticos, de residuos fitosanitarios y de técnicas moleculares e isotópicas para verificar el origen del aceite.
Además, el Gobierno italiano intensificará la lucha contra las prácticas comerciales desleales dentro de la cadena agroalimentaria.
Sector estratégico para la economía italiana
El sector oleícola italiano genera una facturación anual superior a 2.300 millones de euros, ocupa más de un millón de hectáreas de cultivo e integra alrededor de 619.000 explotaciones olivareras. Italia mantiene además una posición destacada en el mercado internacional, siendo el primer consumidor mundial de aceite de oliva, el segundo exportador por valor y el tercer productor a escala global.
Entre 2023 y 2025, el Ejecutivo italiano ha movilizado 1.858 millones de euros en apoyo al sector a través de distintos instrumentos. Entre las principales partidas destacan 360 millones de euros del Plan Nacional de Recuperación y Resiliencia (PNRR), 143 millones del Plan Nacional Complementario (PNC), 300 millones previstos en el programa ColtivaItalia, 404 millones destinados a actuaciones relacionadas con la Xylella fastidiosa y la reconversión del olivar en Apulia.
Como complemento, se han destinado 465 millones al Ecoesquema 3 de la PAC, además de 102 millones para la intervención sectorial del olivar y otras ayudas dirigidas a la agricultura ecológica, las denominaciones de origen, los distritos alimentarios y las cadenas agroalimentarias.