La CE unifica la certificación de la agricultura de carbono

Olimerca.- La Comisión Europea ha dado un nuevo paso en el desarrollo de la agricultura de carbono con la aprobación, el pasado 9 de julio, de las tres primeras metodologías de certificación previstas en el Reglamento sobre la Eliminación de Carbono y la Agricultura de Carbono (CRCF). Estas normas técnicas establecen un sistema común para certificar las actividades que contribuyen a capturar y almacenar carbono, garantizando un enfoque armonizado, transparente y fiable en toda la Unión Europea. 

Las metodologías abarcan tres grandes ámbitos de actuación: la gestión de suelos agrícolas minerales y sistemas agroforestales, la restauración y rehumidificación de turberas y otros suelos orgánicos, y la creación de nuevas superficies forestales mediante forestación.  

El nuevo marco permitirá reconocer prácticas agrícolas, forestales y de restauración de suelos que capturen carbono y facilitará el acceso de agricultores y gestores del territorio a nuevos incentivos económicos 

Estas iniciativas, además de contribuir a la mitigación del cambio climático, mejoran la biodiversidad, protegen los suelos y aumentan la resiliencia de los paisajes frente a fenómenos meteorológicos extremos. La Comisión destaca asimismo que estas prácticas ayudan a reforzar la seguridad alimentaria y el suministro sostenible de biomasa para la bioeconomía europea. 

Un sistema común para toda la Unión Europea 

Con la aprobación de estas metodologías, Bruselas pretende evitar que cada Estado miembro aplique criterios distintos para evaluar la captura de carbono, facilitando que los resultados obtenidos sean comparables y reconocidos en toda la Unión Europea. 

Las normas han sido elaboradas tras un proceso de consulta pública y de trabajo con el Grupo de Expertos en Eliminación de Carbono de la Comisión Europea, incorporando las aportaciones de especialistas y representantes del sector para garantizar su aplicación práctica. 

El objetivo es ofrecer a agricultores, ganaderos, silvicultores y gestores del territorio una guía técnica clara que permita certificar las actuaciones desarrolladas sobre el terreno y demostrar el cumplimiento de los criterios de calidad establecidos por el Reglamento CRCF. 

La Comisión Europea considera que este marco puede convertirse en una nueva fuente de ingresos para el sector primario, ya que la certificación permitirá acceder a incentivos económicos vinculados a la captura de carbono y a la gestión sostenible de la tierra, favoreciendo la implantación de prácticas agrarias con beneficios ambientales. 

Desarrollo del Reglamento CRCF 

El Reglamento (UE) 2024/3012 sobre la eliminación de carbono y la agricultura de carbono, conocido como CRCF, entró en vigor el 6 de diciembre de 2024 y constituye el primer marco voluntario de la Unión Europea para certificar actividades de eliminación de carbono, agricultura de carbono y almacenamiento de carbono en productos. 

La norma establece criterios comunes de calidad, así como requisitos de seguimiento, verificación e información destinados a garantizar la credibilidad y transparencia de los proyectos certificados. 

Las metodologías aprobadas esta semana desarrollan técnicamente ese reglamento mediante actos delegados y definen las condiciones que deberán cumplir los operadores para acreditar los beneficios climáticos de sus actuaciones. 

Próximos pasos 

Una vez entre en vigor el Reglamento Delegado, los distintos sistemas de certificación podrán solicitar el reconocimiento oficial de la Comisión Europea, acreditando que cumplen tanto las nuevas metodologías como los requisitos mínimos establecidos en el Reglamento de Ejecución 2025/2358

Con ello, la Comisión da un paso decisivo hacia la implantación de un mercado europeo de certificación de la agricultura de carbono, con el objetivo de incentivar la adopción de prácticas sostenibles que contribuyan a la descarbonización del sector agrario y al cumplimiento de los objetivos climáticos de la Unión Europea.