Olimerca.- Que el mercado americano es una de las grandes bazas que tiene el sector exportador español de aceite de oliva es un hecho incuestionable. De hecho, en la actualidad las grandes marcas líderes como Bertolli o Carapelli son propiedad de la firma española DeOleo.

Por otra parte, el auge de las nuevas plantaciones en Estados Unidos, principalmente en el estado de California, y la competencia frente a  los aceites de oliva procedentes de Europa, ha provocado que en los dos últimos años hayan surgido grupos de presión, principalmente de productores en alianza con centros de investigación y universitarios, que están intentando sentar las bases de nuevas normas de calidad para sus productos internos, que serían exigibles para los aceites importados, ya sean italianos o españoles o de cualquier otro país.

Y el final de esta historia podría estar a punto de llegar. En los próximos meses se va a debatir la “Marketing Order”, un documento impulsado por el sector productor americano y que ya ha sido presentada  en el Senado de California.

Cabe recordar que las Marketing Order son normas que elabora el Ministerio de Agricultura norte americano, USDA, a petición de los productores nacionales para establecer normas estándar de calidad dirigidas a los productos agroalimentarios que quieren entrar en sus mercados. En la actualidad son muchos los sectores agrarios de todo el mundo que tienen que adaptarse a estas Marketing Order, si quieren entrar en la red de comercialización norte americana; y el aceite de oliva podría ser el próximo en entrar en esta relación.

España ya está dando los primeros pasos negociadores en este sentido y para ello en los primeros días de junio representantes del sector del aceite de oliva se van a reunir con el Secretario de Estado de Comercio en Madrid para iniciar un proceso negociador.

De momento, las negociaciones llevadas a cabo por el Consejo Oleícola Internacional encaminadas a alcanzar un acuerdo por el que las normas de calidad para el aceite de oliva que se apliquen en Estados Unidos se ajusten a las normas internacionales del COI, no ha dado sus frutos.  España se juega mucho en esta negociación.