La UE ratifica el acuerdo arancelario con EEUU 

Olimerca.- El Consejo de la Unión Europea ha aprobado formalmente los dos reglamentos que desarrollan los compromisos arancelarios recogidos en la Declaración Conjunta entre la Unión Europea y Estados Unidos firmada el 21 de agosto de 2025. Con esta decisión concluye el proceso legislativo que permitirá aplicar las nuevas condiciones comerciales acordadas entre ambas partes, con el objetivo de reforzar la estabilidad y previsibilidad de la relación económica transatlántica sin renunciar a instrumentos de defensa para proteger a las empresas europeas. 

La aprobación confirma la voluntad de la Unión Europea de mantener una relación comercial abierta con el país norteamericano, al tiempo que incorpora mecanismos que permitirán reaccionar de forma rápida si los compromisos asumidos dejan de cumplirse. 

Bruselas ha aceptado un acuerdo con la Administración Trump que fija un arancel del 15% para numerosos productos europeos, evitando así el gravamen del 25% con el que EEUU amenazó al inicio de su ofensiva comercial contra buena parte de sus socios internacionales

Los nuevos reglamentos contemplan la supresión de los derechos de aduana que aún gravaban las mercancías industriales procedentes de EEUU. En concreto, Bruselas ha aceptado un acuerdo con la Administración Trump que fija un arancel del 15% para numerosos productos europeos, evitando así el gravamen del 25% con el que Estados Unidos amenazó al inicio de su ofensiva comercial contra buena parte de sus socios internacionales.  

Este acuerso levantó ampollas en el sector agrario, que advierte de que sigue dejando importantes dudas sobre su estabilidad jurídica y política.

Asimismo, establecen un acceso preferencial al mercado comunitario para determinados productos estadounidenses de la pesca, la acuicultura y algunos productos agrarios considerados no sensibles, mediante contingentes arancelarios y reducciones de los derechos de importación. 

Salvaguardias para proteger a la industria europea 

La normativa incorpora también un sistema reforzado de protección frente a posibles desequilibrios comerciales. Entre las novedades figura un mecanismo específico que permitirá a la Comisión Europea intervenir con rapidez cuando un incremento significativo de las importaciones cause o amenace con causar perjuicios graves a los operadores europeos. 

Además, la Unión Europea podrá suspender las preferencias arancelarias si Estados Unidos incumple los compromisos asumidos, dificulta los objetivos de la declaración conjunta o adopta medidas discriminatorias que alteren el equilibrio de las relaciones comerciales. 

Según el ministro de Energía, Comercio e Industria de Chipre, Michael Damianos, la apertura comercial debe ir acompañada de instrumentos eficaces de protección. En su opinión, “estamos a favor de una asociación transatlántica robusta y abierta con nuestro aliado histórico, pero la apertura debe ir acompañada de la salvaguardia de nuestros intereses. Esas medidas permiten unos flujos comerciales estables y previsibles con los EEUU, garantizando al mismo tiempo que la UE pueda responder con rapidez y proporcionalidad si no se respeta el acuerdo o si sus intereses están en riesgo. Enviamos una señal clara de que Europa está abierta al mundo, pero también de que protege a sus empresas y trabajadores”. 

Entrada en vigor y revisión en 2029 

Tras su adopción formal, ambos reglamentos serán firmados y publicados en el Diario Oficial de la Unión Europea, entrando en vigor al día siguiente de su publicación. 

El reglamento principal tendrá vigencia hasta finales de 2029. Antes del 30 de junio de ese año, la Comisión Europea deberá presentar una evaluación sobre sus efectos en el comercio entre ambas economías, los ingresos arancelarios y el impacto económico, con especial atención a las pequeñas y medianas empresas. A partir de ese análisis podrá proponer la prórroga de las medidas.  

Tras su adopción formal, ambos reglamentos serán firmados y publicados en el Diario Oficial de la Unión Europea, entrando en vigor al día siguiente de su publicación

La normativa consolida las reducciones arancelarias acordadas, mejora el acceso de determinados productos estadounidenses al mercado europeo y establece un marco jurídico que combina la apertura comercial con mecanismos de supervisión y defensa destinados a preservar el equilibrio de una de las relaciones económicas más relevantes del mundo. 

Y es que, la Unión Europea y Estados Unidos mantienen actualmente la relación comercial e inversora bilateral más importante del planeta. El intercambio de bienes y servicios entre ambas economías se ha duplicado durante la última década y superó los 1,7 billones de euros en 2025, representando cerca del 30% del comercio mundial y alrededor del 43% del PIB global. 

A esta intensa actividad comercial se suma un elevado volumen de inversiones recíprocas. En 2024, las empresas europeas y estadounidenses acumulaban más de 4,8 billones de euros invertidos en los mercados de la otra parte.