Olimerca.- El Parlamento Europeo y el Consejo han alcanzado un acuerdo político sobre el paquete de simplificación de la Política Agrícola Común (PAC), un conjunto de medidas diseñado para reducir la carga administrativa, simplificar los regímenes de pago y mejorar la competitividad de los agricultores europeos.
El pacto, que aún debe ser ratificado formalmente antes de final de año, ha sido muy acogido con satisfacción por la Comisión Europea, pues mantiene los principios esenciales de su propuesta presentada el pasado mes de mayo y busca “menos papeleo y más campo”, según fuentes comunitarias.
El acuerdo político entre el Parlamento Europeo y el Consejo aliviará la carga burocrática del campo, reforzar a las pequeñas explotaciones y devolver la competitividad al corazón agrícola de Europa
Entre los principales avances, el texto simplifica los requisitos en las explotaciones, reconoce mejor prácticas agrícolas sostenibles como la ecológica, agiliza el apoyo a las pequeñas y medianas explotaciones e introduce mecanismos financieros más accesibles para fomentar la inversión en el sector. Además, aumenta la flexibilidad de los Estados miembros para adaptar sus planes estratégicos nacionales a las realidades de sus territorios.
Ahorros millonarios y apoyo directo al agricultor
Según estimaciones de la Comisión, las reformas podrían generar ahorros anuales de más de 1.600 millones de euros para los agricultores y más de 210 millones para las administraciones nacionales, reduciendo controles y trámites innecesarios.
El paquete también incluye pagos de crisis para los agricultores activos que se vean afectados por catástrofes naturales o climáticas, una herramienta que busca dar respuesta rápida ante situaciones extremas cada vez más frecuentes.
“Este acuerdo aporta un mayor apoyo a los agricultores, reglas más eficientes para las autoridades nacionales y orientaciones ambientales más claras, de modo que se fomenten las buenas prácticas en lugar de penalizar por confusión o burocracia”, señaló el eurodiputado portugués y ponente de la Comisión de Agricultura de la Eurocámara, André Rodrigues,
El socialista destacó que “más de nueve millones de agricultores europeos se beneficiarán directamente de las medidas”, unas medidas que, a buen seguro, devolverán confianza y claridad a un sector demasiado tiempo atrapado entre la incertidumbre de los mercados y el laberinto administrativo de Bruselas.
Hacia una PAC más adaptada y competitiva
El acuerdo provisional también refuerza el papel de las explotaciones ecológicas, que contarán con normas más simples y procedimientos más claros. La idea central del paquete es que la PAC recompense el cumplimiento real de los objetivos ambientales y productivos, y no el mero cumplimiento formal de la norma.
La Comisión busca una PAC más práctica, eficaz y conectada con la realidad del campo europeo, en la que las ayudas lleguen de forma más ágil y equitativa
De este modo, la Comisión busca una PAC más práctica, eficaz y conectada con la realidad del campo europeo, en la que las ayudas lleguen de forma más ágil y equitativa.
El paquete de simplificación forma parte de los denominados “Ómnibus de Simplificación”, seis conjuntos de reformas que Bruselas ha impulsado en el último año para reducir los costes administrativos en más de 8.600 millones de euros anuales en el conjunto de la Unión. Este, dedicado a la agricultura, es el primero que alcanza un acuerdo político completo.
Próximos pasos
Una vez ratificado por el Parlamento Europeo y el Consejo, el paquete entrará en vigor antes de final de año y permitirá aplicar las primeras simplificaciones y ahorros concretos a partir de 2026.
No en vano, la Comisión prevé continuar en esta línea con nuevas medidas destinadas a reducir las obligaciones de notificación y control, así como a aprovechar plenamente las flexibilidades introducidas por esta reforma.
El Ejecutivo comunitario enmarca este paso dentro de su Visión para la Agricultura y la Alimentación, que persigue un marco legislativo más racional y adaptado al contexto actual (2023-2027). En ella, la simplificación de la PAC se considera una condición clave para sostener la competitividad, la sostenibilidad y el relevo generacional del campo europeo.