Olimerca.- El futuro del sector del aceite de oliva en la UE estará marcado por una transformación que ya está en marcha en Portugal y España: en los próximos años, los olivares tradicionales de secano tenderán a ser sustituidos por explotaciones superintensivas con una gestión eficiente del agua. Esta evolución es clave para garantizar la rentabilidad del sector, tal y como lo considera la Comisión Europea, que acaba de hacer público su Informe sobre perspectivas agrícolas de la Unión Europea 2025-2035. Un documento que traza la evolución a medio plazo del sector bajo las políticas actuales, integrando por primera vez indicadores económicos y ambientales por tipo de explotación y subrayando la incertidumbre como factor clave del futuro agrario europeo.
El ejecutivo comunitario refleja en su documento que, para 2035, la producción en España podría aumentar hasta los 1,8 millones de toneladas anuales, y en Portugal hasta casi 0,2 millones de toneladas. En Grecia, en cambio, la reducción prevista de la superficie cultivada y de los rendimientos podría situar la producción por debajo de 0,18 millones de toneladas anuales. De forma similar, la producción italiana podría descender alrededor de un 3% anual, debido a la disminución de superficie y de rendimientos.
La transición hacia explotaciones superintensivas, el impacto del cambio climático y la presión de los precios redefinen el papel del aceite de oliva y la aceituna de mesa en la Unión Europea de aquí a 2035
Otros factores que afectan negativamente al desempeño del sector incluyen el cambio climático, los fenómenos meteorológicos extremos, la escasez de agua y las plagas. La Xylella fastidiosa sigue siendo una preocupación grave en zonas como Apulia, por ejemplo.
El consumo de aceite de oliva, a la baja
El análisis constata que, pese a que el aceite de oliva sigue beneficiándose de su reputación como grasa saludable, los elevados precios de los últimos años han frenado su consumo, especialmente en los países no mediterráneos, donde muchos consumidores han optado por sustitutos más asequibles, como el aceite de girasol.
Asimismo, augura un descenso del consumo per cápita en España, que podría caer un 0,6 % anual de aquí a 2035, reflejando cambios en las preferencias de los consumidores y una población en descenso. En Italia, Grecia y Francia, también se reducirá, con tasas que oscilan entre el 0,5% y el 1,3% anual.
Por el contrario, en Portugal se estima un aumento del consumo per cápita, impulsado por el crecimiento de la producción, que podría abaratar el precio del aceite. En otros países de la UE, el consumo per cápita agregado aumentará a medida que los consumidores opten por grasas más saludables por motivos de salud, pudiendo alcanzar 1,2 kg por persona en 2035, aunque partiendo de niveles bajos.
Las exportaciones de aceite de oliva, al alza
Durante la próxima década, la Comisión Europea prevé que las exportaciones netas de aceite de oliva aumenten un 5,1% en España y un 0,9% en Portugal. En el caso español, esta tendencia responde tanto a la caída del consumo interno como al aumento de la producción.
Durante la próxima década, la Comisión Europea prevé que las exportaciones netas de aceite de oliva aumenten un 5,1% en España y un 0,9% en Portugal
Por el contrario, otros países de la UE registrarán un aumento de las importaciones netas, estimado en un 4,1% anual hasta 2035, para satisfacer una demanda creciente. En Italia, las importaciones netas podrían reducirse un 0,4% anual, debido a un menor consumo per cápita y a la caída de la producción.
En conjunto, la UE seguirá siendo exportadora neta, con un incremento de las exportaciones netas del 6,1% hasta 2035. De cara al futuro, la diferenciación del producto y unas estrategias de marketing eficaces serán fundamentales para que el sector europeo mantenga su liderazgo en el mercado mundial.
Cambio climático y la escasez de agua, enemigos de la aceituna de mesa
El organismo europeo alude a que la producción de aceituna en la UE, tanto para mesa como para aceite, continúa enfrentándose a patrones climáticos adversos y a la escasez de recursos hídricos. De hecho, afirma que los productores españoles de aceituna de mesa están perdiendo competitividad y cuota de mercado internacional.
Por tanto, en su informe recalca que, en los próximos años, los olivares de secano no rentables podrían verse obligados a abandonar la actividad. Por tanto, se espera que la producción disminuya un 0,2% anual hasta 2035, principalmente por una reducción de la superficie del 0,7% anual, parcialmente compensada por el aumento de los rendimientos gracias al cultivo en regadío. Esto podría elevar la producción española un 0,6% anual, según las estimaciones actuales.
En concreto, la producción de aceituna de mesa en Grecia, Italia y Francia también descenderá, con tasas anuales de entre el 0,1% y el 0,9%. Portugal es la excepción, ya que una gestión eficiente del agua ha permitido incrementos de rendimiento que se prevé mantener durante la próxima década.
El consumo y las exportaciones de aceitunas seguirán creciendo
Respecto al consumo per cápita de aceituna de mesa en la UE, la Comisión recuerda que se ha mantenido estable en torno a 1,8 kg durante la última década, si bien, el actual informe de Perspectivas Agrícolas de la UE prevé que alcance los 2 kg por persona en 2035.
Por países, el documento subraya que el consumo per cápita disminuirá en España, donde la tendencia descendente continuará debido al aumento de precios y al descenso demográfico. En cambio, se espera que aumente en Grecia, Italia y Portugal, siendo este último el país con mayor crecimiento, aunque el consumo seguirá siendo moderado (0,6 kg por persona).
El documento subraya que el consumo per cápita de aceitunas de mesa disminuirá en España. En cambio, se espera que aumente en Grecia, Italia y Portugal, siendo este último el país con mayor crecimiento, aunque el consumo seguirá siendo moderado (0,6 kg por persona)
En Francia, por su parte, tenderá a estabilizarse tras crecimientos anuales del 3,2% entre 2015 y 2025; mientras que en el resto de países de la UE, el seguirá aumentando hasta alcanzar 1,1 kg por persona en 2035.
En el capítulo de las exportaciones, se espera que los principales productores europeos de aceituna de mesa mantengan su actual posición comercial neta. Así, las salidas netas de España y Portugal crecerán, con tasas anuales de entre el 0,2% y el 0,7% hasta 2035. En España, esta evolución se explica por la caída del consumo, que compensa con creces el descenso de la producción.
Por el contrario, las importaciones netas de Italia podrían aumentar un 24% entre 2025 y 2035. Evoluciones similares se prevén en otros países de la UE, donde el crecimiento de la demanda podría traducirse en un aumento anual de las importaciones netas del 2,2%.
En el contexto global, el documento de la Comisión Europea plasma que el sector europeo de la aceituna de mesa podría enfrentarse a una competencia creciente de grandes productores como Turquía, Marruecos, Túnez y Egipto.