Suelo de olivar andaluz

Olimerca.- Cada 7 de julio, el Día Internacional de la Conservación del Suelo recuerda que esta delgada capa fértil que sostiene la vida en la Tierra no es infinita. Así, desde el Laboratorio de Erosión del Instituto de Agricultura Sostenible (IAS-CSIC) han querido hacer un llamamiento sobre la importancia de conservar este gran “ser vivo” que sostiene la vida y que está en peligro. 

En la actualidad, el IAS-CSIC trabaja en proyectos que combinan ciencia, tecnología y divulgación para protegerlo, recuperar su salud y promover prácticas agrícolas sostenibles.  

Uno de ellos es MARVIC, que busca monitorizar el carbono en suelos agrícolas y apoyar los esquemas europeos de cultivo de carbono. Este proyecto busca apoyar las regulaciones del Marco de Certificación de Eliminación de Carbono de la Unión Europea, un paso clave para impulsar las actividades de captura de carbono y fortalecerla confianza en los esquemas europeos de cultivo de carbono”, explica el investigador José Alfonso Gómez, responsable del mencionado grupo de investigación. 

El proyecto MARVIC destaca el papel del olivar andaluz como sumidero de carbono y generador de beneficios ambientales, económicos y culturales

En esta línea destaca el papel del olivar andaluz como sumidero de carbono y generador de beneficios ambientales, económicos y culturales. “Su gestión sostenible permite almacenar carbono, mejorar el suelo y conservar la biodiversidad. De ahí que se quiera caracterizar el impacto de la agricultura regenerativa en el estado del suelo y el estado nutricional del olivo, así como estimar la biomasa área, radicular y el carbono del suelo con el fin de mejorar el manejo agronómico, orientar programas de mejora genética y evaluar su papel en la mitigación del cambio climático”, remarca Gómez. 

Herramientas para agricultores 

El grupo también ha desarrollado herramientas digitales gratuitas como la app TUdi, que ayuda a evaluar el estado del suelo (erosión, compactación, estructura, carbono, fertilidad…) y tomar decisiones informadas. En colaboración con la UE y China, también han creado un catálogo de estrategias de restauración y fertilización del suelo, con soluciones frente a seis tipos de degradación.  

Además, en el marco del proyecto Biolivar han publicado dos guías prácticas para el manejo de cubiertas vegetales y la evaluación de la erosión en olivares, útiles para agricultores, técnicos y cooperativas. 

Ciencia con impacto 

Entre sus investigaciones destaca el análisis de ortofotos históricas desde 1956 para el estudio y reconstrucción de los procesos erosivos que han dado lugar a la formación de grandes cárcavas en la campiña de Córdoba. “Los trabajos realizados han permitido diseñar un sistema simplificado para el dimensionamiento de diques de contención para la corrección de cárcavas”, señala Gómez.  

También han estudiado cómo afectan los microplásticos al suelo, y mantienen alianzas con universidades de la República Checa y China para modelizar la erosión a escala de paisaje. 

Pero su trabajo no se queda en los laboratorios. Participan activamente en ferias como Expoliva, Agro-HUB, congresos internacionales y eventos de divulgación como la Noche Europea de los Investigadores.