Apoyo del Gobierno al sector agroalimentario declaración UE-EEUU

Olimerca.- Los ministros de Agricultura, Pesca y Alimentación y de Economía, Comercio y Empresa, Luis Planas y Carlos Cuerpo, respectivamente, se reunieron el miércoles con representantes del sector agroalimentario para analizar las implicaciones de la declaración conjunta firmada el pasado 21 de agosto entre la Unión Europea y EEUU en materia comercial. 

Durante el encuentro, en el que se hizo un balance de la aplicación de aranceles en los últimos cuatro meses, el Ejecutivo trasladó a las empresas su voluntad de acompañarles en la mejora de la competitividad y en los procesos de internacionalización, así como de reforzar el Plan de Respuesta y Relanzamiento Comercial en función de los efectos directos e indirectos que los aranceles impuestos por el presidente norteamericano Donald Trump están generando. 

Planas y Cuerpo subrayaron que el Gobierno continuará defendiendo los intereses de las empresas exportadoras españolas y destacaron la importancia de avanzar hacia un comercio internacional basado en reglas estables y acuerdos equilibrados, como Mercosur. 

Fuerte rechazo de las organizaciones agrarias 

Sin embargo, las principales organizaciones agrarias españolas no han tardado en expresar su profundo malestar por el pacto alcanzado. 

ASAJA calificó el acuerdo como “negativo” al considerar que los agricultores y ganaderos vuelven a ser “moneda de cambio”. La organización agraria ha reclamado compensaciones tanto en el ámbito comunitario como en España, siguiendo el ejemplo de Polonia, y alertó de la pérdida de competitividad que sufrirá el sector. Asimismo, insta a las autoridades a que, mientras no se apruebe el Reglamento definitivo, se tengan en cuenta a los sectores más sensibles tanto en este como en futuros acuerdos comerciales. 

Por su parte, la Unión de Uniones ha criticado que el pacto consolide un arancel del 15% sobre productos estratégicos como el aceite de oliva, el vino, los quesos y jamones, sin lograr la entrada de ningún producto agrario europeo con arancel cero. Además, ha advertido de concesiones regulatorias preocupantes, como la flexibilización del Reglamento de Deforestación para beneficiar a EEUU. 

COAG fue más allá y ha exigido al Gobierno un rechazo claro a los términos del acuerdo, la publicación urgente de un estudio de impacto y la garantía de que no se relajarán los estándares sanitarios y medioambientales europeos. Denuncia que la agricultura no puede seguir siendo la moneda de cambio en la política comercial de la UE,  Para su secretario general, Miguel Padilla, "este acuerdo confirma una tendencia grave y preocupante: la agricultura europea está siendo relegada sistemáticamente en las negociaciones comerciales de la UE. Se trata de un error estratégico que debilita a agricultores y ganaderos, amenaza la sostenibilidad de las zonas rurales y contradice los principios de reciprocidad y equidad que deberían guiar la política comercial europea".

Las tres OPAs coincidieron en denunciar que el pacto debilita al campo europeo y español frente a competidores internacionales y puede revertir el superávit comercial de 1.500 millones de euros que España mantiene actualmente con EEUU en el sector agroalimentario.