Olimerca.- La Comisión Europea ha adoptado oficialmente su nuevo Plan de Acción sobre Fertilizantes, una iniciativa estratégica destinada a apoyar a los agricultores europeos frente al aumento de los costes de producción, reforzar la producción comunitaria y reducir la dependencia de las importaciones procedentes de terceros países. El paquete combina medidas urgentes de apoyo económico con actuaciones estructurales a medio y largo plazo orientadas a fortalecer la autonomía estratégica de la Unión Europea en un contexto marcado por la volatilidad energética, las tensiones geopolíticas y el incremento de los precios de los insumos agrarios desde el inicio de la guerra en Ucrania.
El Plan impulsará ayudas directas, producción nacional y fertilizantes sostenibles para reducir la dependencia exterior y proteger la rentabilidad del campo
Según la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, “con este Plan de Acción estamos invirtiendo en una industria europea de fertilizantes más fuerte, apoyando a los agricultores europeos y acelerando la innovación en soluciones sostenibles y de cosecha propia. La actual crisis de los combustibles fósiles muestra que el liderazgo climático y la resiliencia económica están interrelacionados. Esta es la razón por la que Europa está construyendo un futuro basado en la sostenibilidad, la asequibilidad y la fortaleza industrial”.
Por su parte, el comisario de Agricultura y Alimentación, Christophe Hansen, esgrime que “la seguridad alimentaria comienza con la seguridad de los fertilizantes. Europa debe producir más y depender menos de los demás para obtener los nutrientes que sustentan nuestra agricultura. El Plan de Acción que presentamos hoy tiene por objeto garantizar la producción de alimentos, la competitividad y la autonomía estratégica de Europa.
Ayudas inmediatas para agricultores
Entre las principales medidas, Bruselas propondrá reforzar la reserva agrícola europea mediante una movilización extraordinaria de fondos comunitarios que se presentará antes del verano con el objetivo de aportar liquidez inmediata al sector antes de la próxima campaña agrícola.
Además, la Comisión impulsará un paquete legislativo específico para facilitar a los Estados miembros un uso más flexible de los instrumentos de la Política Agraria Común (PAC). Entre otras medidas, se contemplan nuevos mecanismos de liquidez para explotaciones agrarias, anticipos más elevados en los pagos de ayudas y mayores incentivos para prácticas agrícolas que reduzcan el uso de fertilizantes minerales y fomenten alternativas sostenibles.
Estas medidas tendrán especial relevancia para sectores como el olivar, donde el incremento de los costes de fertilización ha reducido la rentabilidad de muchas explotaciones
De hecho, Hansen ha explicado que, “a corto plazo, apoyaremos a los agricultores europeos para que puedan comprar los fertilizantes que necesitan para la próxima temporada de cosecha. A largo plazo, fortaleceremos nuestra producción nacional y liberaremos el potencial para el desarrollo de fertilizantes de base biológica”.
La Comisión también reforzará los programas de asesoramiento técnico para mejorar la gestión eficiente de nutrientes y promover prácticas agrarias más sostenibles y resilientes.
No cabe duda de que estas medidas tendrán especial relevancia para sectores como el olivar, donde el incremento de los costes de fertilización ha reducido la rentabilidad de muchas explotaciones, especialmente en olivares tradicionales y de secano.
Impulso a fertilizantes biológicos y economía circular
Uno de los pilares del plan europeo es el impulso a fertilizantes biológicos, hipocarbónicos y circulares producidos dentro de la UE. Para ello, Bruselas fomentará el uso de digestatos, biofertilizantes, biomasa de algas, soluciones microbianas, bioestimulantes y sistemas de recuperación de nutrientes procedentes de residuos orgánicos y lodos de depuradora.
Asimismo, la Comisión revisará determinados marcos regulatorios para facilitar la implantación de soluciones circulares y reducir barreras administrativas que dificultan actualmente la valorización de subproductos agrícolas y ganaderos.
En paralelo, Bruselas quiere evitar la pérdida de capacidad industrial europea en la producción de fertilizantes. Por ello, estudiará fórmulas para apoyar financieramente al sector dentro del futuro rediseño del Régimen Europeo de Comercio de Derechos de Emisión (RCDE), vinculando posibles flexibilidades regulatorias a compromisos de descarbonización y aumento de producción sostenible.
Más transparencia y vigilancia del mercado
En paralelo, la Comisión pondrá en marcha una asociación europea de la cadena de valor de los fertilizantes, que reunirá a fabricantes, agricultores y estados miembros para determinar una vía compartida para superar estos retos y salvaguardar la seguridad alimentaria continua a precios asequibles en toda la UE. El ejecutivo comunitario también reforzará el seguimiento del mercado y las capacidades de alerta temprana y propondrá un marco proporcionado para garantizar la disponibilidad de datos actualizados periódicos sobre los fertilizantes.
Entre las medidas que estudia la Comisión figura también la evaluación de sistemas de almacenamiento y otras opciones para garantizar los fertilizantes e insumos clave. Y es que, actualmente, la Unión Europea depende en gran medida de fertilizantes nitrogenados importados, especialmente de países como Rusia y Bielorrusia. Las interrupciones derivadas de la guerra en Ucrania evidenciaron la vulnerabilidad del modelo europeo y provocaron fuertes tensiones sobre los costes de producción agraria. Por ello, la Comisión considera prioritario reducir esa dependencia y reforzar la soberanía alimentaria europea mediante una combinación de innovación, producción propia y diversificación de suministros.
El nuevo paquete europeo llega además en un momento clave para el debate sobre la futura PAC post-2027, donde Bruselas intenta trasladar un mensaje de equilibrio entre sostenibilidad ambiental, competitividad agraria y seguridad alimentaria.