Aranceles EEUU

Olimerca.- El acuerdo alcanzado entre la Unión Europea y EEUU, anunciado en la declaración conjunta del pasado 21 de agosto, ha generado un fuerte malestar en el sector agrícola comunitario. Según denuncian el Copa y la Cogeca —las dos principales organizaciones agrarias europeas—, el pacto “no aporta absolutamente nada a la agricultura de la UE”, a pesar de las declaraciones de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, sobre la posibilidad de alcanzar acuerdos arancelarios “cero por cero” para productos agrícolas. 

Las organizaciones agrarias subrayan que el acuerdo otorga un acceso más favorable al mercado europeo a los productos agroalimentarios estadounidenses, mientras que los productores comunitarios se enfrentan ahora a aranceles más elevados, del 15%, en exportaciones clave como el aceite de oliva. 

Las organizaciones agrarias subrayan que el acuerdo otorga un acceso más favorable al mercado europeo a los productos agroalimentarios estadounidenses

“El resultado es unilateral, injustificado y profundamente perjudicial para un sector ya presionado por el aumento de costes, las restricciones normativas y la competencia global”, advierten. 

En términos prácticos, “se está pidiendo a la agricultura de la UE que acepte condiciones comerciales más desfavorables, mientras que EEUU obtiene nuevas ventajas. Esto no es reciprocidad, sino un error estratégico que socava a los propios agricultores, cooperativas agrícolas y economías rurales de la UE”, critican. 

Petición de medidas inmediatas 

En este contexto, el Copa y la Cogeca reclaman a Bruselas que retome las negociaciones con Washington para rebajar los aranceles a las exportaciones agrícolas europeas y que publique de forma urgente una evaluación de impacto del acuerdo. 

El Copa y la Cogeca reclaman a Bruselas que retome las negociaciones con Washington para rebajar los aranceles a las exportaciones agrícolas europeas

Recuerdan, asimismo, que países competidores como Australia y Argentina seguirán beneficiándose de aranceles más bajos (10%), lo que deja a los productores europeos “en una posición todavía más desfavorable en un mercado clave”. 

Otra de las críticas apunta a la falta de claridad en relación con la aplicación de las normas sobre deforestación y sostenibilidad. “Cualquier flexibilidad concedida a Estados Unidos en materia de requisitos sanitarios, fitosanitarios o de certificación no puede hacerse a costa de los agricultores europeos”, señalan. 

La agricultura, relegada en las negociaciones 

Las organizaciones agrarias concluyen que este pacto “confirma una tendencia preocupante: la agricultura está siendo sistemáticamente relegada en las negociaciones comerciales de la UE”. Por ello, piden a la Comisión Europea que explique cómo se compatibiliza este resultado con los objetivos declarados de apoyo al papel estratégico del sector, la resiliencia rural y el comercio justo. 

Asimismo, reclaman conocer qué medidas piensa adoptar Bruselas para mitigar el impacto negativo sobre agricultores, cooperativas y economías rurales europeas.