OliveA Tradición y Progreso se presenta en Córdoba

Olimerca.- La asociación OliveA Tradición y Progreso se ha presentado oficialmente en Córdoba con el objetivo de reforzar la defensa económica, social y medioambiental de un modelo de cultivo que constituye la mayor parte de la superficie olivarera española. La entidad nació el pasado mes de mayo con la voluntad de preservar el legado histórico, cultural y paisajístico vinculado al olivar tradicional, así como para impulsar la incorporación de innovación, tecnología y conocimiento para mejorar la competitividad de las explotaciones y asegurar su viabilidad a largo plazo. 

“Nuestro propio nombre resume nuestra razón de ser. Tradición significa conservar el patrimonio que hemos heredado: nuestro olivar, nuestro paisaje y nuestras gentes. Y progreso significa entender que no basta con hacer lo de siempre. Tenemos que incorporar el conocimiento, la tecnología y las nuevas herramientas para que ese patrimonio siga siendo viable y rentable para las próximas generaciones”, afirmó el presidente de OliveA, José Gilabert, durante el acto. 

Uno de los mensajes centrales de la nueva organización es la defensa de la diversidad productiva dentro del sector oleícola

Uno de los mensajes centrales de la nueva organización es la defensa de la diversidad productiva dentro del sector oleícola. Es por ello que OliveA reivindica el papel específico del olivar tradicional, aunque rechaza planteamientos de confrontación con otros sistemas de cultivo

Según Gilabert, la asociación busca que cada modelo sea reconocido por sus características y aportaciones diferenciales, apostando por la aplicación de buenas prácticas agronómicas, ambientales y comerciales que permitan incrementar el valor generado por el conjunto del sector. “No estamos aquí para enfrentar modelos de producción. Lo que defendemos es que no son lo mismo y que deben valorarse adecuadamente. Lo importante es que cada modelo aplique buenas prácticas agronómicas, ambientales y comerciales para generar más valor. El olivar tradicional tiene todavía un amplio recorrido por delante en ese camino y OliveA quiere contribuir a acelerarlo”, señaló. 

Representación institucional, valorización de los aceites tradicionales y estrategia comercial

La hoja de ruta de OliveA se articula sobre dos grandes ejes: la representación de los olivareros tradicionales ante las administraciones y la promoción de estrategias conjuntas para diferenciar comercialmente los aceites procedentes de variedades tradicionales. 

Entre las principales líneas de actuación figuran la mejora de las prácticas agronómicas, el impulso de sistemas de producción más sostenibles y ecológicos, el adelanto de la recolección para obtener aceites de mayor calidad, la reducción de costes de producción y la búsqueda de soluciones ante la creciente escasez de mano de obra. En este sentido, la vicepresidenta de la asociación, Nuria Yáñez, destacó que el futuro del olivar tradicional pasa por la profesionalización, la innovación y el trabajo conjunto entre agricultores, cooperativas y entidades técnicas. “Estamos convencidos de que proteger el olivar tradicional es proteger el medio rural, sobre todo porque el 70% del olivar de Andalucía es tradicional. Hablamos de un modelo que genera empleo, fija población, conserva el paisaje y contribuye al equilibrio ambiental. Nuestro objetivo es dar voz a esos agricultores y ayudarles a mejorar su rentabilidad mediante la modernización de las explotaciones, la digitalización, la adaptación de maquinaria específica para este tipo de cultivo y el impulso al relevo generacional", explicó. 

La hoja de ruta de OliveA se articula sobre dos grandes ejes: la representación de los olivareros tradicionales ante las administraciones y la promoción de estrategias conjuntas para diferenciar comercialmente los aceites procedentes de variedades tradicionales 

OliveA también plantea la necesidad de construir una estrategia de comercialización que permita mejorar el posicionamiento de los aceites procedentes del olivar tradicional y trasladar al consumidor el valor añadido que incorporan estos productos. “Durante demasiado tiempo hemos producido excelentes aceites sin construir una estrategia conjunta para defender su valor. Necesitamos ordenar la comercialización, comunicar mejor nuestras fortalezas y ofrecer al consumidor un producto diferenciado, sostenible y certificado que compita por su calidad”, defendió José Gilabert. 

En este contexto, el presidente de la asociación atribuyó un papel esencial a las figuras de calidad diferenciada. “Las denominaciones de origen y las indicaciones geográficas protegidas deben desempeñar un papel clave en este proceso, certificando tanto el origen como la calidad diferencial de los aceites elaborados a partir de variedades tradicionales. El mercado necesita reconocer no sólo la calidad intrínseca del aceite, sino también todos los bienes públicos que genera el olivar tradicional: empleo, biodiversidad, fijación de población, protección del paisaje y desarrollo económico ". 

Más apoyo para los olivares de montaña y secano 

Entre sus reivindicaciones, OliveA reclama una revisión de los criterios de apoyo público al sector para priorizar aquellas explotaciones que afrontan mayores dificultades estructurales, especialmente los olivares de montaña, alta montaña y secano. 

Al respecto, el secretario de la asociación, Rafael Almirón, defendió la necesidad de adaptar las políticas agrarias a la realidad de estos sistemas productivos y garantizar una distribución más equitativa de los recursos disponibles. “Las ayudas deben dirigirse prioritariamente a quienes más las necesitan. No tiene sentido aplicar los mismos criterios a explotaciones altamente eficientes que a olivares que soportan costes mucho mayores y desempeñan una función social y ambiental fundamental para nuestros territorios”, señaló. 

Almirón añadió que la organización trabajará para conseguir “un reparto más justo de los recursos hídricos y una adaptación de las políticas agrarias a las necesidades reales del olivar tradicional”. 

Precios que garanticen la viabilidad de las explotaciones 

La nueva asociación considera igualmente prioritario recuperar niveles de precios que permitan asegurar la rentabilidad de las explotaciones tradicionales en un contexto de creciente competencia y transformación del sector. 

Desde OliveA sostienen que existe espacio de mercado para los distintos tipos de aceites de oliva y defienden la necesidad de preservar la diversidad productiva como elemento clave para el desarrollo rural. 

“No podemos permitir que el futuro del sector pase por expulsar a miles de agricultores para que unos pocos concentren el negocio. El olivar tradicional tiene derecho a competir y a seguir siendo una fuente de riqueza para nuestros pueblos", concluyó José Gilabert.