Las aguas regeneradas, oportunidad para el futuro del olivar 

Olimerca.- La gestión eficiente del agua se ha convertido en uno de los grandes desafíos para la agricultura mediterránea. En un contexto marcado por la sequía recurrente, el cambio climático y la creciente presión sobre los recursos hídricos, las aguas regeneradas se posicionan como una alternativa capaz de aportar soluciones a largo plazo para el sector agrario

Con este objetivo, UPA Córdoba ha celebrado en Iznájar la jornada Gestión Sostenible del Olivar y Fomento del Empleo, un encuentro que ha reunido a agricultores, técnicos, investigadores y representantes institucionales para abordar las posibilidades que ofrece una gestión eficiente del agua como herramienta para mejorar la rentabilidad de las explotaciones, reforzar la economía rural y favorecer la creación de empleo en las zonas olivareras. 

La jornada puso sobre la mesa una realidad compartida por gran parte del sector: el acceso al agua condiciona cada vez más la viabilidad económica de las explotaciones agrarias. En la misma, el secretario general de UPA Córdoba, Francisco Moreno, defendió la necesidad de aprovechar todos los recursos disponibles para garantizar el futuro de la agricultura andaluza. 

La jornada puso sobre la mesa una realidad compartida por gran parte del sector: el acceso al agua condiciona cada vez más la viabilidad económica de las explotaciones agrarias

"Las aguas regeneradas constituyen una alternativa estratégica para el desarrollo del medio rural. Allí donde actualmente no se aprovechan, pueden convertirse en una palanca para impulsar la actividad económica, generar empleo y aumentar la sostenibilidad de nuestras explotaciones agrarias”, señaló. 

La reutilización de aguas procedentes de estaciones depuradoras se presenta así como una vía complementaria para reforzar la disponibilidad hídrica en territorios donde la escasez de agua limita el crecimiento de la actividad agrícola. 

Potencial hídrico y tecnología

Uno de los ejes centrales del encuentro fue la presentación de las conclusiones del estudio elaborado por Agrimensur sobre el aprovechamiento de aguas regeneradas en Iznájar. Los expertos analizaron tanto las posibilidades técnicas como los desafíos administrativos y económicos que plantea la puesta en marcha de proyectos de reutilización destinados al riego agrícola

El objetivo es transformar un recurso que actualmente tiene un aprovechamiento limitado en una herramienta capaz de incrementar la productividad agraria y reforzar la resiliencia de las explotaciones frente a los periodos de sequía. 

La digitalización también ocupó un lugar destacado en la jornada. El investigador del IFAPA Alameda del Obispo, Ignacio Lorite Torres, expuso diversas soluciones tecnológicas orientadas a optimizar el uso del agua en el olivar. Entre ellas destacan los sensores de humedad del suelo, los sistemas de teledetección mediante imágenes satelitales y las aplicaciones digitales capaces de ajustar las necesidades de riego en tiempo real. 

Estas herramientas permiten mejorar la eficiencia hídrica, reducir consumos innecesarios y aumentar la productividad de las explotaciones, contribuyendo además a una gestión más sostenible de los recursos disponibles. 

Por su parte, el investigador predoctoral de la Universidad de Córdoba Ignacio Gómez Lucena profundizó en los aspectos técnicos y ambientales vinculados al uso de aguas regeneradas, así como en las condiciones necesarias para garantizar su utilización segura y sostenible en la agricultura. 

Marco normativo y empleo 

La jornada también sirvió para acercar a los agricultores las herramientas administrativas y económicas disponibles para impulsar nuevos proyectos de regadío. La responsable jurídica de UPA Andalucía, Pilar Prieto, explicó los procedimientos para la obtención de concesiones de aguas regeneradas y repasó las líneas de apoyo existentes a través de programas como Regadía y PARRA. 

Los asistentes pudieron conocer de primera mano los requisitos legales y las oportunidades de financiación que facilitan la puesta en marcha de infraestructuras vinculadas a la reutilización de agua. 

Francisco Moreno: “El regadío puede multiplicar por seis la rentabilidad de la tierra, por lo que aprovechar recursos hídricos que actualmente se desaprovechan supone una oportunidad para incrementar la actividad económica, favorecer la expansión de superficies productivas y generar nuevas oportunidades laborales en nuestros municipios”

Más allá de la cuestión hídrica, el encuentro puso el foco en el impacto económico que puede generar la ampliación de superficies de regadío. Según destacó Francisco Moreno, la disponibilidad de agua puede transformar significativamente la rentabilidad de una explotación agrícola.

En este sentido, tanto los organizadores como los participantes coincidieron en la necesidad de seguir impulsando comunidades de regantes y proyectos colectivos que permitan aprovechar de forma eficiente estos recursos. 

Preparar el olivar para los retos del futuro 

La clausura de la jornada contó con la participación del alcalde de Iznájar, Lope Ruiz López, y del secretario general de UPA Córdoba, quienes subrayaron la importancia de seguir avanzando en soluciones que permitan adaptar el sector agrario a los nuevos escenarios climáticos. 

El encuentro concluyó con una idea compartida por todos los participantes: la sostenibilidad futura del olivar dependerá en gran medida de la capacidad del sector para optimizar el uso del agua, incorporar nuevas tecnologías y aprovechar recursos alternativos que garanticen la viabilidad económica y social de los territorios rurales. 

En este sentido, Francisco Moreno recordó que “el regadío puede multiplicar por seis la rentabilidad de la tierra, por lo que aprovechar recursos hídricos que actualmente se desaprovechan supone una oportunidad para incrementar la actividad económica, favorecer la expansión de superficies productivas y generar nuevas oportunidades laborales en nuestros municipios”. 

No cabe duda de que, en un contexto de creciente incertidumbre climática, las aguas regeneradas dejan de verse como una posibilidad de futuro para convertirse en una necesidad estratégica para buena parte de la agricultura mediterránea.