Olimerca.- Tras cinco años de actividad, la firma extremeña Olivamente se ha consolidado como la empresa referente en servicios de integración total al olivarero, gracias a su servicio de asesoramiento de explotaciones, la recolección de las aceitunas y la elaboración del aceite de oliva en un mismo centro de referencia, todo ello al precio justo. 

Si por algo destaca Olivamente es por la importante inversión tecnológica implementada en la almazara en estos cinco años, a la que se une el gran grupo de expertos y profesionales que, con muchos años de experiencia, sirven de ayuda a aquellos olivareros que busquen un mejor futuro para sus explotaciones.

Hoy en día, la entidad cuenta ya con 350 proveedores que en cada campaña le entregan la gestión de sus fincas, la recogida de sus aceitunas, la elaboración de sus aceites e, incluso, la posibilidad de envasarlos para cerrar el círculo.

Tanto Gonzalo Murillo, gerente de Olivamente, como su socio del Grupo Inversor Ecológico Bormar, Miguel Melida, consideran que esta almazara es un importante punto de referencia tecnológica y de servicios que está preparada para absorber parte de la aceituna que ahora se moltura en Andalucía y Portugal, y además facilitará la gestión de las nuevas explotaciones de olivar en régimen intensivo y superintensivo que están desarrollándose en estas zonas.

Olivamente mira al futuro

En la actualidad Olivamente ofrece un servicio de integración total al olivarero, lo más sostenible posible, habiendo conseguido en esta campaña recolectar más 9.000 ha entre España y Portugal, gracias a sus 48 cosechadoras. Esto le ha permitido cosechar 85 millones de kg de aceituna, de los cuales 42 millones se han molturado en la almazara de Olivamente.

Es un importante punto de referencia tecnológica y de servicios que está preparada para absorber parte de la aceituna que ahora se moltura en Andalucía y Portugal

Después de la ampliación de la bodega hasta llegar a 3.400.000 kilos de aceite en las dos bodegas, ahora la empresa se plantea nuevos proyectos de futuro que pasan por ampliar la capacidad de recepción y molturación. También apuesta por las nuevas tecnologías, apoyándose en la agricultura de precisión, para ayudar a sus productores a hacer sus explotaciones más rentables y tener una mejor trazabilidad desde el campo a la industria.

En paralelo, cabe destacar la puesta en marcha de una planta para gestionar los residuos procedentes de la almazara (alpeorujo) y otros subproductos agrícolas y ganaderos, enmarcados en un proceso de economía circular, en la que se han invertido más de 13 millones de euros.

Puedes ampliar esta información en un amplio reportaje publicado en el último número de Olimerca.