Las figuras de calidad, en el centro de la estrategia agroalimentaria 

Olimerca.- El Grupo Parlamentario Socialista ha presentado en el Congreso de los Diputados una Proposición no de Ley (PNL) para impulsar un plan estratégico de fortalecimiento de las Denominaciones de Origen Protegidas (DOP), Indicaciones Geográficas Protegidas (IGP), Especialidades Tradicionales Garantizadas (ETG) e Indicaciones Geográficas de bebidas espirituosas

La iniciativa parte de una premisa clara: las figuras de calidad diferenciada se han convertido en una herramienta estratégica para garantizar la rentabilidad de las explotaciones agrarias, proteger el origen de los productos y fortalecer las economías rurales. 

Según señala el grupo parlamentario en el documento, "la calidad diferenciada no es un adorno del mercado, es una política pública que protege un patrimonio colectivo". 

Cambio climático y protección en el entorno digital 

Uno de los aspectos más relevantes de la propuesta es la petición de agilizar los procedimientos administrativos relacionados con la modificación de los pliegos de condiciones con el objetivo de facilitar que las figuras de calidad puedan adaptarse con mayor rapidez a los efectos del cambio climático, a las nuevas exigencias del mercado y a los procesos de innovación productiva, sin perder el vínculo territorial que caracteriza a estas figuras. 

La cuestión cobra especial relevancia en sectores como el aceite de oliva, donde algunas DOPs –entre ellas, Aceite de Navarra– están revisando aspectos técnicos relacionados con variedades, parámetros de calidad o condiciones de producción para responder a los cambios agronómicos provocados por el aumento de temperaturas y la escasez de recursos hídricos. 

Uno de los aspectos más relevantes de la propuesta es la petición de agilizar los procedimientos administrativos relacionados con la modificación de los pliegos de condiciones

La PNL también pone el foco en uno de los grandes desafíos actuales de las indicaciones geográficas: la protección de sus nombres en el entorno digital, y propone reforzar los mecanismos de vigilancia y control para combatir usos indebidos, evocaciones engañosas y fraudes vinculados al comercio electrónico y las plataformas digitales. 

El objetivo es establecer sistemas más ágiles de detección y retirada de contenidos infractores, en línea con el nuevo Reglamento Europeo 2024/1143, que amplía la protección de las indicaciones geográficas en internet y en los mercados digitales. 

Apoyo especial a las pequeñas e internacionalización 

Otro de los pilares de la propuesta consiste en desarrollar un plan de fortalecimiento técnico dirigido especialmente a las figuras de menor tamaño. La iniciativa plantea reforzar las capacidades de certificación, control, promoción y gestión de aquellas denominaciones que, pese a tener una gran importancia social y territorial, disponen de recursos más limitados para afrontar los retos actuales. 

Esta medida podría beneficiar a numerosas denominaciones oleícolas de ámbito comarcal que desempeñan un papel clave en la fijación de población, la generación de empleo y la conservación de paisajes agrarios tradicionales. 

El Grupo Socialista propone también desarrollar campañas institucionales para aumentar el reconocimiento de los sellos europeos de calidad entre los consumidores

El Grupo Socialista propone también desarrollar campañas institucionales para aumentar el reconocimiento de los sellos europeos de calidad entre los consumidores, así como impulsar acuerdos con la distribución y el canal Horeca para mejorar la presencia de los productos amparados por DOP e IGP. al tiempo que plantea reforzar la defensa de las indicaciones geográficas españolas en los acuerdos comerciales que la Unión Europea negocie con terceros países, garantizando una mayor protección jurídica de estas figuras en mercados internacionales. 

En este contexto, la iniciativa cita expresamente los modelos desarrollados en Francia, Italia y Portugal como ejemplos de éxito en la gestión de las indicaciones geográficas. En particular, destaca la fortaleza de los consorcios italianos en la defensa de sus denominaciones, la estabilidad institucional francesa y los sistemas portugueses de coordinación y trazabilidad. 

La propuesta busca trasladar parte de estas experiencias al sistema español para reforzar la competitividad de las figuras de calidad en un contexto marcado por la creciente competencia internacional y la transformación de los hábitos de consumo. 

Una herramienta estratégica para el aceite de oliva 

El texto de la propuesta refleja que España cuenta actualmente con 394 figuras de calidad diferenciada registradas en la Unión Europea, de las que 223 corresponden a productos agrícolas y alimentarios, incluyendo denominaciones de origen e indicaciones geográficas protegidas. Juntas generaron en 2023 un valor económico superior a los 3.043 millones de euros. 

En el ámbito del aceite de oliva, el registro comunitario cuenta actualmente con 30 DOPs y tres IGPs –IGP Aceite de Jaén, Oli de Menorca y Oli d'Eivissa/Aceite de Ibiza–. 

Para el sector oleícola, donde las figuras de calidad constituyen uno de los principales instrumentos de diferenciación comercial, la iniciativa abre el debate sobre la necesidad de dotarlas de mayores herramientas para afrontar los retos de los próximos años. Por tanto, adaptación al cambio climático, protección frente al fraude digital, promoción internacional y refuerzo de la gobernanza son algunos de los desafíos que marcarán el futuro de unas figuras que siguen siendo uno de los principales activos de calidad y prestigio del aceite de oliva español.