Andalucía impulsa el riego con aguas regeneradas en el olivar 

Olimerca.- La Agencia de Medio Ambiente y Agua de Andalucía (AMAYA) está participando en el proyecto europeo I-ReWater, una iniciativa orientada a mejorar la eficiencia en el uso del agua en la agricultura mediante el aprovechamiento de aguas regeneradas para el riego de cultivos. 

Con un coste subvencionable de 2.216.300 euros, el proyecto se está desarrollando en un contexto de estrés hídrico creciente en el sur de Europa, donde la combinación de sequía recurrente y aumento de temperaturas está obligando al sector agrario a replantear sus estrategias de gestión del agua. Asimismo, reúne a entidades de distintas regiones del sudoeste europeo con el objetivo de evaluar el potencial del uso de aguas regeneradas en agricultura y trabaja sobre tres ejes principales

  • Análisis de experiencias reales en diferentes territorios. 
  • Intercambio de conocimiento técnico entre socios. 
  • Desarrollo de herramientas para la planificación y toma de decisiones. 

El objetivo de I-ReWater no es otro que reducir la dependencia de recursos hídricos convencionales y avanzar hacia modelos de riego más sostenibles y resilientes

Experiencias piloto en olivar y cultivos industriales 

Uno de los pilares del proyecto es la puesta en marcha de experiencias piloto en distintos sistemas de cultivo para evaluar la viabilidad agronómica del uso de aguas regeneradas. En este marco, el Centro de las Nuevas Tecnologías del Agua (CENTA), integrado en AMAYA, está desarrollando varios ensayos en colaboración con la Universidad de Córdoba. 

Entre los cultivos analizados destaca el olivar, donde los ensayos realizados utilizan aguas procedentes del tratamiento de aguas residuales de pequeños municipios, como el caso de Carrión de los Céspedes (Sevilla), que tras su tratamiento se destinan a riego agrícola experimental. 

Las investigaciones permiten evaluar tanto la viabilidad agronómica como la seguridad ambiental del uso de aguas regeneradas, un aspecto clave para su futura implantación a mayor escala. Al respecto, la investigadora senior del CENTA, Isabel Martín, ha explicado que el proceso de tratamiento de estas aguas residuales hasta su adecuación para uso agrícola es capaz de garantizar parámetros de calidad adecuados para su aplicación en cultivos sensibles. 

Innovación aplicada a la gestión del agua 

Los 16 socios que colaboran en I-ReWater integran un consorcio multidisciplinar que se complementa con el apoyo de 39 entidades colaboradoras. Con su participación, AMAYA refuerza su línea de trabajo en soluciones basadas en la naturaleza y tecnologías aplicadas a la sostenibilidad hídrica. El proyecto se enmarca en la estrategia europea de adaptación al cambio climático, que impulsa una gestión más eficiente de los recursos naturales y la reducción de la presión sobre los acuíferos y embalses. 

La reutilización de aguas regeneradas se perfila como una de las herramientas clave para garantizar la viabilidad del regadío en escenarios de escasez hídrica. Así, en cultivos como el olivar, donde la estabilidad productiva depende en gran medida de la disponibilidad de agua en momentos críticos del ciclo, este tipo de soluciones puede convertirse en un elemento estratégico para asegurar rendimientos y sostenibilidad a medio y largo plazo. 

Cabe recordar que el proyecto afronta su tercer y último año de ejecución con un calendario marcado por reuniones estratégicas, congresos internacionales y acciones de divulgación orientadas a consolidar los resultados obtenidos durante el desarrollo de la iniciativa. 

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