Coldiretti y Unaprol, contra el fraude en el aceite  

Olimerca.- Las organizaciones agrarias italianas Coldiretti y Unaprol han llevado al Ministerio de Agricultura, Soberanía Alimentaria y Bosques (Masaf) un ambicioso plan de actuación para frenar lo que consideran una amenaza creciente para el sector oleícola nacional: la venta a pérdidas de aceite de oliva virgen extra en la gran distribución y la entrada de aceites importados a bajo coste que presionan los precios en origen. 

Durante una reunión con el subsecretario Patrizio Giacomo La Pietra, ambas entidades denunciaron que las políticas comerciales de algunas cadenas de distribución, junto con intermediarios y especuladores, están reduciendo la rentabilidad de los olivicultores italianos y tensionando la sostenibilidad del sistema productivo. 

Como respuesta, ambas organizaciones han presentado un Plan Nacional de Intervención que combina medidas de control, trazabilidad, apoyo financiero y reformas normativas

Las claves del Plan

Uno de los ejes principales de la iniciativa planteada reside en el refuerzo de los controles sobre el origen y la autenticidad del aceite de oliva virgen extra mediante tecnologías avanzadas como la resonancia magnética nuclear, los mapas isotópicos y sistemas de análisis específicos capaces de determinar la procedencia del producto. Coldiretti y Unaprol reclaman que estas técnicas tengan valor probatorio en sede judicial y que se integren en los protocolos oficiales de inspección para combatir el fraude y evitar la comercialización de aceites extranjeros como si fueran italianos.

El Plan Nacional de Intervención combina medidas de control, trazabilidad, apoyo financiero y reformas normativas 

El plan prevé también un endurecimiento de la vigilancia en puertos y fronteras para detectar operaciones especulativas asociadas a la importación de aceites de baja calidad. Según las organizaciones, estas dinámicas contribuyen a la caída de los precios del aceite italiano y generan una competencia desleal para los productores nacionales. 

Otra de las propuestas es la introducción de un etiquetado obligatorio de origen para las aceitunas de mesa, un sector valorado en torno a los 1.000 millones de euros. El objetivo es garantizar una identificación inmediata del origen del producto y reforzar la transparencia en la cadena alimentaria. 

La trazabilidad digital ocupa un lugar central en el plan. Se propone una reforma del sistema SIAN que permita monitorizar en tiempo real los movimientos de aceitunas y aceite. Entre las medidas figura la obligación de entregar la materia prima en almazara en un plazo máximo de 12 horas desde la compra, con el fin de preservar la calidad del producto. 

Asimismo, se plantea incorporar al sistema los precios de compraventa de aceitunas y aceite a granel, permitiendo la publicación periódica de cotizaciones oficiales por provincia, origen y categoría. 

Exigencias a la Unión Europea 

En el ámbito comunitario, Coldiretti y Unaprol piden un refuerzo del control sobre el régimen de perfeccionamiento activo, para evitar desviaciones de producto importado hacia el mercado europeo, al tiempo que solicitan la prohibición de la mezcla de aceites de distintas categorías bajo la denominación de “virgen extra”, una práctica que, según sostienen, perjudica la calidad del producto y la imagen del aceite italiano. 

David Granieri: “Producimos salud para los ciudadanos a través de un aceite de oliva virgen extra de gran calidad y no podemos sufrir la competencia desleal de quienes falsean el origen”

En este contexto, el presidente de Unaprol y vicepresidente nacional de Coldiretti, David Granieri, ha defendido la necesidad de proteger un sector estratégico tanto para la economía como para la salud. “Producimos salud para los ciudadanos a través de un aceite de oliva virgen extra de gran calidad y no podemos sufrir la competencia desleal de quienes falsean el origen”, afirmó. 

Granieri insiste en la lucha contra la venta a pérdidas y reclamó mayor presencia del aceite italiano en comedores escolares y hospitales. 

Fondo para la restauración pública 

El plan concluye con la propuesta de crear un fondo extraordinario para incentivar la compra de aceite 100% italiano certificado en la restauración colectiva pública, con especial atención a escuelas, hospitales y comedores institucionales. 

La medida busca, además de apoyar a los productores nacionales, promover una alimentación más saludable basada en las propiedades nutricionales del aceite de oliva virgen extra.