Evolución mosca olivo Andalucía

Olimerca.- Los olivares andaluces respiran algo de alivio tras un verano que ha mantenido a raya a la temida mosca del olivo (Bactrocera oleae). Las altas temperaturas de agosto frenaron su actividad, pero los técnicos de la Junta de Andalucía advierten de que una nueva generación de la plaga podría aparecer en los próximos días. 

Y es que, actualmente, el olivo se encuentra mayoritariamente en la fase de endurecimiento del hueso, aunque en algunas zonas ya empieza el envero. Sin embargo, la falta de lluvias y las temperaturas moderadas han provocado que el olivo se encuentre en un estado de afligimiento, caracterizado por frutos arrugados y abarquillamiento de las hojas. 

Según ha informado la Red Andaluza de Inspección y Alerta Fitosanitaria (RAIF), esta situación reduce la atracción de los frutos para el ataque de adultos de mosca del olivo en determinadas áreas de cultivo, tanto de secano como de riego deficitario. 

Bajas poblaciones, pero con repuntes 

La RAIF asegura que la actividad de la mosca del olivo se está reduciendo, con poblaciones de adultos bajas, especialmente en las trampas cromotrópicas, favorecida, entre otros factores, por las olas de calor registradas durante los meses estivales, principalmente en la primera quincena de agosto. 

La actividad de la mosca del olivo se está reduciendo, con poblaciones de adultos bajas, especialmente en las trampas cromotrópicas

De las observaciones realizadas en los muestreos de esta semana, se ha detectado un ligero aumento en la incidencia de adultos sobre los frutos, así como en las poblaciones de adultos en la mayoría de las provincias. Destacan por su incidencia Córdoba, Granada y Jaén, que presentan los mayores valores medios provinciales, con un 1,63%, 1% y 0,80% de picada total, respectivamente. 

Respecto a la evolución biológica de los frutos afectados, la picada viva alcanza los valores máximos en Jaén, Granada y Córdoba, con un promedio provincial de 0,60%, 0,60% y 0,52%, respectivamente. Por el contrario, Sevilla registra el índice más bajo, con un promedio de 0,10%. 

Nuevos adultos en próximas fechas

La RAIF argumenta que, durante los muestreos realizados, se ha observado la presencia de pupas, puparios y orificios de salida, lo que indica que en próximas fechas emergerán nuevos adultos. Esto dará lugar a la puesta y posterior eclosión de larvas de la segunda generación, provocando un aumento poblacional de adultos y un incremento en la incidencia sobre los frutos. 

La RAIF argumenta que se ha observado la presencia de pupas, puparios y orificios de salida, lo que indica que en próximas fechas emergerán nuevos adultos

Los datos registrados muestran un aumento de las poblaciones de adultos, generalizado en la mayoría de las provincias. Destacan especialmente las capturas obtenidas en Granada y Jaén, con un promedio provincial de 1,70 y 1 adulto/trampa/día, respectivamente, según las trampas cromotrópicas.  

Respecto a las capturas en los mosqueros McPhail, la RAIF manifiesta que también han aumentado en la mayoría de las provincias, favorecidas principalmente por las condiciones ambientales registradas. De las observaciones de esta semana destacan los valores obtenidos en Córdoba y Granada, con un promedio provincial de 2,66 y 2,20 adultos/mosquero/día, respectivamente. 

Control y tratamientos 

Según los últimos datos recogidos, los tratamientos aéreos para el control de este agente se han realizado únicamente en Córdoba, Granada y Jaén, informa la RAIF. 

Asimismo, en la mayoría del resto de provincias, excepto Huelva, los controles fitosanitarios han sido terrestres, aplicados de manera parcial o total en áreas puntuales de cultivo. 

Consejos para el agricultor 

La RAIF recuerda a los olivareros que la biología de la plaga también juega a favor: por debajo de 6 °C o por encima de 35 °C la mosca detiene su actividad, mientras que se multiplica con temperaturas suaves (20-25 °C) y humedad alta. Las temperaturas dentro de este rango favorecen el desarrollo de las puestas y la supervivencia de los adultos, mientras que una humedad relativa elevada (>80–85%) incrementa la incidencia de la plaga. 

La RAIF aconseja vigilar el cultivo observando la evolución de este insecto, cuantificando tanto las poblaciones de adultos en trampas como su incidencia sobre las aceitunas mediante muestreos de frutos

Por ello, aconseja vigilar el cultivo observando la evolución de este insecto, cuantificando tanto las poblaciones de adultos en trampas como su incidencia sobre las aceitunas mediante muestreos de frutos.  

Además, en caso de realizar tratamientos fitosanitarios, recomienda comprobar que el producto esté autorizado para su uso en olivar y específicamente para esta plaga e insta a los agricultores a que, antes de preparar el caldo de tratamiento, lean detenidamente la etiqueta, verificando la dosis y el modo de aplicación, siguiendo siempre sus indicaciones. Una vez efectuado el tratamiento, les pide que respeten los plazos de seguridad establecidos por el fabricante", ha añadido.  

Finalmente, la RAIF recuerda que entre la fauna auxiliar que puede ejercer un cierto control sobre el crecimiento poblacional de este agente se encuentra Pnigalio mediterraneus, Psittalia concolor, Eurytoma Martellii, Cyrtoptyx latipes y Eupelmus urozonus.