Cómo preservar el olivar en el paisaje agrario

Olimerca.- La sostenibilidad del olivar —clave para el equilibrio rural, económico y ambiental del Mediterráneo— requiere de una combinación de conocimiento científico, políticas de apoyo y participación activa de los agricultores. Así lo refleja José Alfonso Gómez, del Instituto de Agricultura Sostenible (IAS-CSIC), en un interesante artículo publicado en la web de la Universidad de Alicante

En "La desertificación en olivar: un desafío complejo para un sistema agrícola diverso", Gómez refleja que solo mediante esta colaboración y una gestión adaptada a las condiciones locales será posible preservar el reinado del olivar en el paisaje agrario español sin comprometer su futuro; al tiempo que identifica cinco amenazas clave para el olivar español: 

  • Degradación del suelo por erosión e insuficiente materia orgánica. 
  • Pérdida de biodiversidad por intensificación. 
  • Presión hídrica por la expansión del regadío. 
  • Contaminación difusa por agroquímicos y sedimentos. 
  • Baja rentabilidad económica, sobre todo en explotaciones pequeñas y en montaña. 

A ello se suman plagas emergentes como Verticillium dahliae y Xylella fastidiosa. 

La degradación de los suelos y la presión sobre los recursos hídricos son las dos amenazas a la sostenibilidad relacionadas directamente con el riesgo de desertificación.  

La degradación del suelo: el mayor desafío 

Gómez destaca que el manejo tradicional de suelo desnudo ha provocado graves procesos de erosión hídrica. Asimismo, alude a que estudios históricos muestran pérdidas de hasta 45 cm de suelo en 222 años en olivares de montaña. De hecho, reconoce que la intensificación en los años 60–70 (uso del tractor, herbicidas y abandono del pastoreo) agravó la pérdida de suelo y la desaparición de vegetación natural. 

Gómez destaca que el manejo tradicional de suelo desnudo ha provocado graves procesos de erosión hídrica

Ensayos recientes del CSIC muestran que los olivares con suelo desnudo pierden unas 23,6 toneladas de suelo por hectárea y año, mientras que con cubierta vegetal temporal (CVT) esa pérdida se reduce a 2,5 t/ha/año. Las cubiertas también mejoran el carbono orgánico y la estructura del suelo. 

Sin embargo, su adopción enfrenta a diversos desafíos: 

  • Posible reducción de cosecha (hasta un 20% de los casos). 
  • Dificultad de manejo según las condiciones locales. 
  • Falta de asesoramiento técnico, especialmente para pequeños agricultores. 

Aun así, el autor señala que el 30% del olivar andaluz sigue superando los límites tolerables de erosión. 

Estrategia integral basada en tres ejes 

En el texto, Gómez se pregunta por qué no se ha abordado ya este grave problema de erosión en olivar. Y se responde a sí mismo aludiendo a la necesidad de un abordaje, multifactorial aún por acometer basado en: 

  • Medidas técnicas: optimizar manejo de CVT (que no son una panacea universal), e incorporar otras estrategias como, por ejemplo, barreras vegetales leñosas en los perímetros de parcelas, control de cárcavas y restaurar suelos degradados. 
  • Medidas socioeconómicas: inversión en control de erosión como una estrategia de inversión en desarrollo rural en zonas de olivar, una estructura robusta de transferencia y asesoramiento técnico en agricultura, valorización de prácticas sostenibles. 
  • Investigación: orientar la investigación a adaptar soluciones a contextos locales, en especial en situaciones zonas de especial complejidad como, por ejemplo, fuertes pendientes, suelos muy degradados y pequeños agricultores. 

El autor recuerda en su texto que el olivar es uno de los pilares del paisaje y la cultura agrícola mediterránea, con 8 millones de hectáreas cultivadas, de las cuales 2,8 millones se encuentran en España, principalmente en Andalucía (60%), seguida de Castilla-La Mancha (16%), Extremadura (11%), Cataluña (4%) y Aragón (2%). Asimismo, alude a que históricamente, este cultivo combinaba la producción de aceituna con pastoreo y aprovechamiento de la madera, pero desde el siglo XIX se ha especializado en la producción de aceite.