Olivo milenario de Cataluña

Olimerca.- Cataluña ya cuenta con un censo oficial de 4.160 olivos monumentales, un patrimonio natural y cultural de valor incalculable. De ellos, más del 85% se encuentran en la comarca del Montsià, y especialmente en el término municipal de Ulldecona, que alberga 1.902 ejemplares, la mayoría concentrados en la zona de la Foia. 

"Aquí se encuentra la concentración de olivos más importante del mundo", ha destacado el presidente de la Asociación Territorio Sénia, Jaume Antich. De hecho, el futuro catálogo de protección que se impulsará desde el Govern se basa en este censo actualizado y permitirá avanzar hacia el Decreto de protección de los olivos monumentales, cuya aprobación está prevista en un plazo de entre seis y ocho meses, según anunció el secretario general del Departamento de Territorio, Jordi Terrades. 

La iniciativa parte de la Ley 6/2020, que reconoce el valor de estos árboles no solo por su edad y porte, sino también por su significado agrícola, paisajístico e identitario. Con esta normativa, se abre la puerta a ayudas directas a los productores y propietarios que cuidan de estos árboles singulares.  

El impulso del Aceite farga milenaria 

La Mancomunidad de la Taula del Sénia ha trabajado desde hace años en la puesta en valor de este patrimonio único. Según su gerente, Teresa Adell, ya son 16 los elaboradores y comercializadores los que han unido fuerzas bajo la marca certificada Aceite farga milenaria, una apuesta por la calidad que ha dado a conocer este rincón del sur de Cataluña en los mercados nacionales e internacionales.  

“Los olivos milenarios y su aceite han puesto en el mapa este territorio”, afirmó Adell, subrayando cómo una producción reducida, pero con identidad y excelencia, puede revalorizar un entorno rural que antes no era conocido por la calidad de su AOVE. 

Patrimonio vivo que conecta pasado, presente y futuro 

Durante el acto de presentación del censo que tuvo lugar la semana pasada, la consellera de Territorio, Silvia Paneque, ha señalado el profundo valor simbólico e histórico de estos árboles centenarios. Los olivos monumentales “convierten un patrimonio que hoy se vive pero que nos conecta con el pasado y desde el presente nos aboca hacia el futuro, además de reforzar la identidad del territorio y en su conjunto como catalanes y catalanas", recalcó. 

Con este nuevo censo y el futuro catálogo en marcha, Cataluña da un paso firme hacia la protección, valorización y promoción de su patrimonio oleícola más antiguo, una herramienta clave para generar desarrollo rural sostenible, turismo responsable y reconocimiento internacional.