Bruselas blinda al campo europeo ante el acuerdo con Mercosur 

Olimerca.- El Parlamento Europeo ha validado su posición negociadora sobre las cláusulas de salvaguarda del acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur, un paso decisivo para proteger a los agricultores comunitarios frente a incrementos repentinos de importaciones de productos agrícolas sensibles procedentes de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay. 

La posición fue aprobada ayer en el pleno por 431 votos a favor, 161 en contra y 70 abstenciones, dejando a la Eurocámara lista para negociar con los Estados miembros la redacción final del mecanismo de protección en una semana clave para el futuro del pacto. 

Umbrales más bajos y reacción más rápida 

Uno de los principales cambios impulsados por el Parlamento es el endurecimiento de los criterios que activan las salvaguardas. Frente al umbral del 10% propuesto inicialmente por la Comisión Europea y respaldado por los gobiernos, los eurodiputados defienden reducirlo al 5%. 

Así, la Comisión estaría obligada a abrir una investigación cuando las importaciones de productos sensibles aumenten un 5% de media respecto a los tres años anteriores: o cuando el precio de esos productos sea al menos un 5% inferior al del producto europeo comparable. 

Es más, en caso de que de demostrase un “daño significativo” para sectores como la carne de vacuno, el pollo, los lácteos, el azúcar o el etanol, la UE podría suspender temporalmente las ventajas arancelarias concedidas a Mercosur. 

Con el objetivo de que la UE pueda reaccionar con mayor rapidez ante desequilibrios de mercado que perjudiquen a los productores europeos, el Parlamento también propone reducir de forma notable los plazos de actuación: 

  • Investigaciones generales: de seis a tres meses. 
  • Productos más sensibles: de cuatro a dos meses. 
  • Limitación estricta de la duración de las medidas provisionales. 

Cláusula de reciprocidad y competencia leal 

Otra de las novedades relevantes es la inclusión de un mecanismo de reciprocidad. En este sentido, la Comisión deberá iniciar investigaciones y adoptar medidas de salvaguarda si existen pruebas creíbles de que las importaciones beneficiadas por preferencias arancelarias no cumplen normas equivalentes a las europeas en materia de: 

  • Medio ambiente. 
  • Bienestar animal. 
  • Seguridad y salud alimentaria. 
  • Protección laboral. 

Este punto responde a una de las principales demandas del sector agrario europeo: competir en igualdad de condiciones. 

Negociaciones decisivas para desbloquear el acuerdo 

Las negociaciones con el Consejo arrancan de inmediato. Los representantes del Parlamento se reunieron ayer con la presidencia danesa del Consejo, que ejerce la representación de los Estados miembros este semestre, con el objetivo de cerrar un texto común. 

Hasta ahora, los gobiernos habían respaldado la versión más laxa de la Comisión, lo que explica la presión de la Eurocámara en este momento crítico. 

El objetivo político es desbloquear el acuerdo con Mercosur, vetado por países como Francia e Italia, y permitir que la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, pueda viajar este fin de semana a Brasil para la firma definitiva del pacto. 

En este contexto, París mantiene su oposición mientras no se garanticen: 

  • Cláusulas de salvaguarda sólidas y operativas. 
  • Competencia leal con exigencias equivalentes a las europeas. 
  • Refuerzo de los controles a las importaciones. 

Voces del Parlamento 

El eurodiputado español Gabriel Mato (PPE), ponente del Parlamento para Mercosur, defendió que las salvaguardas aprobadas “mejoran de manera significativa la protección de los agricultores europeos” y garantizan un marco “más fiable, justo e indispensable”. 

Por su parte, Bernd Lange (S&D), presidente de la Comisión de Comercio Internacional, subrayó el valor geopolítico del acuerdo. En su opinión, "la única respuesta sensata a lo que hacen China y Estados Unidos es avanzar con Mercosur. Bloquearlo sería un sinsentido económico y una irresponsabilidad estratégica”. 

Como se recordará, las cláusulas de salvaguarda forman parte tanto del Acuerdo de Asociación UE-Mercosur como del Acuerdo Comercial Provisional, que aún deben ser ratificados por el Parlamento Europeo tras la firma prevista para finales de este mes. 

La UE es actualmente el segundo socio comercial de Mercosur en bienes, con exportaciones por 57.000 millones de euros en 2024, y representa una cuarta parte de su comercio de servicios.