Olimerca.- Tras una campaña persistente y coordinada durante siete años —los últimos cuatro marcados por un esfuerzo sistemático y la estrecha colaboración entre todos los actores implicados—, la Unión Europea ha aprobado la inscripción del aceite de oliva “IGP Kriti” en el registro comunitario de Indicaciones Geográficas Protegidas (IGP).
Esta decisión supone un reconocimiento institucional a la singularidad, la calidad excepcional y la reputación internacional del aceite de oliva virgen extra de Creta que, a partir de ahora, estará protegido oficialmente bajo este sello de origen. Con él, Creta refuerza su papel como una de las regiones oleícolas más importantes de Grecia, responsable de un tercio de la producción nacional de aceite de oliva y cuya diversidad de microclimas y terruños favorece la elaboración de aceites con perfiles sensoriales únicos, muy apreciados dentro y fuera del país.
Esta decisión supone un reconocimiento institucional a la singularidad, la calidad excepcional y la reputación internacional del aceite de oliva virgen extra de Creta
El reconocimiento europeo de la IGP Kriti (IGP Creta) marca el inicio de una nueva etapa para el virgen extra cretense, que se consolida como un producto premium, auténtico y estrechamente ligado a la dieta mediterránea. Las autoridades y asociaciones han subrayado que, a partir de ahora, la responsabilidad colectiva será velar por el estricto cumplimiento de las especificaciones aprobadas, con el fin de proteger la identidad del producto y reforzar su éxito comercial en los mercados internacionales.
“El aceite de oliva virgen extra de Creta no es solo un alimento de calidad: es un verdadero embajador de la isla y de la cultura mediterránea en el mundo”, aseguran los promotores de la iniciativa.
Un AOVE auténtico
Según el pliego de condiciones aprobado, el producto deberá ser producido y transformado exclusivamente en la región de Creta, garantizando así que lleve siempre consigo la autenticidad de su tierra, su gente, sus tradiciones y su calidad.
El producto deberá ser producido y transformado exclusivamente en la región de Creta, garantizando así que lleve siempre consigo la autenticidad de su tierra, su gente, sus tradiciones y su calidad
La certificación establece que, al menos, el 90% de las aceitunas empleadas en su elaboración deben proceder de las variedades Koroneiki o Tsounati, mientras que un máximo del 10% puede corresponder a otras, como la Throumba. Además, fija parámetros químicos y organolépticos estrictos, limitando la acidez a un máximo de 0,6%.
El papel clave de los exportadores cretenses
La Asociación de Exportadores de Creta ha desempeñado un papel decisivo en la gestión del expediente, especialmente durante los dos últimos años. Gracias al liderazgo activo de su presidente, Alkis Kalambokis, y del vicepresidente, Emmanouil Karpadakis, en estrecha cooperación con la Región de Creta —impulsora de la iniciativa— y con el apoyo de cooperativas, laboratorios, entidades y empresas privadas, este logro se ha hecho realidad.
Los responsables del proyecto han expresado su agradecimiento al gobernador regional de Creta, Stavros Arnaoutakis; al ex vicegobernador y actual parlamentario Manolis Chnaris; a la presidenta de la Asociación Agroalimentaria y ex vicegobernadora Irini Choudetanaki; y al actual vicegobernador y ex presidente de la misma entidad, Stavros Tzedakis, por su coordinación eficaz y su compromiso.
Impulso a la comercialización
Alrededor del 30% del aceite cretense se exporta a Italia a granel, lo que limita su valor añadido. Por tanto, con la nueva IGP, Bruselas espera impulsar la comercialización diferenciada y mejorar la posición de los productores en mercados internacionales.
Este no es el primer reconocimiento europeo para los aceites de la isla: zonas como Sitia, Peza, Archanes o Kolymbari ya cuentan con DOP
Este no es el primer reconocimiento europeo para los aceites de la isla: zonas como Sitia, Peza, Archanes o Kolymbari ya cuentan con DOP. La coexistencia de estos sellos, según advierten los productores, exige ahora mecanismos claros de información al consumidor para diferenciar los distintos niveles de calidad y origen.
Con esta incorporación, Grecia suma ya 33 aceites de oliva certificados con DOP o IGP, consolidándose como uno de los países con mayor número de sellos de calidad en Europa.