La industria europea de la aceituna de mesa rechaza el acuerdo UE–Mercosur  

Olimerca.- El acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur, firmado el pasado sábado, sigue recibiendo críticas en el seno del sector de la aceituna de mesa. Si la semana pasada Asemesa mostraba su rechazo, ahora esta entidad junto a las asociaciones representativas de la industria de la aceituna de mesa en Europa –Assom (Italia) y Pemete (Grecia)– han expresado su profunda preocupación y firme oposición al tratamiento que recibe el sector en el citado acuerdo comercial, al considerar que supone una amenaza directa para la competitividad, el empleo y la sostenibilidad económica de una actividad estratégica para numerosas zonas rurales europeas. 

Asemesa, ASSOM y PEMETE alertan de que el acuerdo abre el mercado europeo a importaciones preferenciales mientras mantiene cerradas las exportaciones comunitarias 

Durante la rúbrica de este pacto que tuvo lugar en el Teatro José Asunción Flores del Banco Central de Paraguay, en Asunción, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, aseguró que “elegimos el comercio justo sobre los aranceles; elegimos una asociación de largo plazo sobre el aislamiento”. El mismo, y según denuncian las organizaciones europeas, introduce un escenario de competencia asimétrica, especialmente grave en un momento en el que la aceituna de mesa europea continúa afrontando barreras y aranceles significativos en terceros mercados. A su juicio, resulta incoherente que la UE haya aceptado un acuerdo que perjudica a sus propios productores y transformadores, sin garantizar condiciones de reciprocidad. 

En un comunicado, las organizaciones agrarias explican que el acuerdo UE–Mercosur prevé la eliminación progresiva de los aranceles a las aceitunas de mesa procedentes de Mercosur en un plazo de siete años, partiendo de un arancel actual del 12,8%. Esta medida, aseguran, facilitará la entrada de producto de estos países en el mercado comunitario en condiciones más favorables que las que afronta la producción europea. 

En contraste, critican que las aceitunas de mesa europeas seguirán soportando aranceles en torno al 12,6% en los mercados de Mercosur, lo que bloquea de facto el acceso y elimina cualquier posibilidad de competencia justa y recíproca. 

Brasil, un mercado estratégico cerrado 

La situación resulta especialmente preocupante en Brasil, uno de los mayores consumidores mundiales de aceitunas de mesa, donde las exportaciones europeas permanecen prácticamente excluidas, mientras otros competidores internacionales sí se benefician de acuerdos comerciales preferenciales. 

Asemesa, Assom y Pemete advierten de que este doble impacto –menores oportunidades de exportación y mayor presión competitiva interna– pone en riesgo la viabilidad de la industria transformadora, el empleo asociado, la rentabilidad de las explotaciones agrícolas y la cohesión económica y social de amplias zonas rurales de la UE. 

Todo ello afecta a un sector que ha demostrado liderazgo internacional, una sólida capacidad exportadora y un alto grado de cumplimiento de las exigentes normas europeas en materia social, medioambiental y de seguridad alimentaria. 

Hacia una Federación Europea del sector 

Las tres asociaciones se encuentran actualmente en la fase final de constitución de una nueva Federación Europea de la aceituna de mesa, con el objetivo de reforzar el diálogo con las instituciones comunitarias y defender de forma coordinada los intereses del sector a escala europea. 

La nueva Federación Europea defenderá de forma coordinada los intereses del sector 

Ante esta situación, Asemesa, Assom y Pemete instan a la Comisión Europea y a los Estados miembros a revisar con urgencia el tratamiento de la aceituna de mesa en el acuerdo europeo con Mercosur, con el fin de corregir los desequilibrios existentes y evitar un daño estructural a un sector clave para la economía europea, el empleo y el medio rural.