Influencia del digestato procedente de plantas de biogás en la fertilidad del olivar

Olimerca.- La Universidad de Jaén (UJA) y Genia Bioenergy han puesto en marcha un proyecto de investigación para evaluar el potencial agronómico de la fracción sólida del digestato procedente de plantas de biogás como enmienda orgánica para los suelos del olivar. La iniciativa, que tendrá una duración de 18 meses, busca aportar una solución a uno de los principales problemas del olivar mediterráneo: el bajo contenido en materia orgánica de sus suelos. 

El acuerdo de colaboración científico-técnica permitirá analizar si este material, resultado del proceso de digestión anaerobia de residuos agroganaderos, puede contribuir a restaurar el carbono orgánico, mejorar la estructura del suelo y aumentar su fertilidad. De confirmarse su eficacia, el proyecto abriría una nueva vía de economía circular al revalorizar un subproducto de las plantas de biogás y reincorporarlo al ciclo productivo del aceite de oliva. 

De confirmarse su eficacia, el proyecto abriría una nueva vía de economía circular al revalorizar un subproducto de las plantas de biogás y reincorporarlo al ciclo productivo del aceite de oliva

La directora de la Oficina de Transferencia de Resultados de Investigación (OTRI) de la UJA, Carmen Martínez García, destacó que este convenio refuerza el compromiso de la universidad con la transferencia de conocimiento hacia el sector productivo. "A través de este acuerdo, uniremos la capacidad de realización de trabajo de investigación y desarrollo centrado en la optimización de procesos bioenergéticos y la valorización de sus productos, un campo en el que, como todos conocemos, es urgente realizar avance", señaló. 

Por parte de Genia Bioenergy, el responsable del área Agro, Víctor Díaz Portellano, explicó que el objetivo es demostrar que el digestato constituye una materia orgánica segura y útil para mejorar las propiedades del suelo. "Queremos impulsar y demostrar a la sociedad que, al final, el digestato, producido en las plantas de biogás, es una materia orgánica que ha sido fruto de un proceso de descomposición natural, y que su función en el suelo no va a ser otra que mejorar su estructura y sus nutrientes", afirmó. Además, recordó que los primeros ensayos realizados en cultivos herbáceos y la experiencia adquirida a través del proyecto europeo Soil O-Live motivaron la puesta en marcha de esta investigación específica en olivar. 

Ensayos en parcelas del proyecto Soil O-Live 

Los trabajos comenzarán en septiembre y se desarrollarán en fincas de olivar integradas en el proyecto europeo Soil O-Live, donde la Universidad de Jaén dispone de información previa sobre las características de los suelos y los distintos sistemas de manejo. 

El diseño experimental incluirá explotaciones de olivar tradicional e intensivo y evaluará la evolución de indicadores de salud del suelo tras la aplicación del digestato. Antes de su utilización, el material procedente de plantas de biogás agroganaderas será sometido a análisis para verificar que cumple todos los requisitos establecidos en el Real Decreto 1051/2022 sobre nutrición sostenible en los suelos agrarios. 

Entre los parámetros que se estudiarán figuran la respiración basal del suelo, los flujos de carbono y agua, la actividad microbiana mediante el sistema MicroResp®, la densidad aparente, el stock de carbono, la evolución de la cosecha y la caracterización físico-química del suelo durante los 18 meses que durará la investigación. 

Recuperar la materia orgánica del olivar 

El investigador principal del proyecto y profesor de Ecología de la UJA, Antonio Manzaneda, subrayó que la investigación pretende demostrar que el uso agrícola del digestato supone una evolución lógica de la gestión de la materia orgánica. "Queremos transmitir a la sociedad que realmente no estamos haciendo nada nuevo, sino que la misma materia orgánica que antes iba al campo directamente, ahora simplemente se desvía a una planta de biogás, se obtiene energía y vuelve al campo; no estamos adjetivando nada, sino que sacamos más valor de una valorización de un residuo que antes era más directa", explicó. 

Manzaneda destacó además que el digestato utilizado presenta ventajas respecto a otros materiales orgánicos tradicionales, ya que se trata de un producto estabilizado, sin olores y con menor riesgo de fitotoxicidad. "Sobre el digerido a aplicar en el cultivo del olivar, ha incidido en que se trata de un producto sin olor, menos fitotóxico más estable. No tiene olor, más bien huele a mantillo de bosque porque es materia orgánica estabilizada. Estamos esperando que la gente pueda verlo y que se pierda un poco el miedo a estos materiales”, indicó. 

La investigación se desarrollará en el marco del Instituto Universitario de Investigación en Olivar y Aceites de Oliva (INUO) de la Universidad de Jaén y contará con un equipo multidisciplinar integrado por especialistas en ecología y suelos, junto con personal técnico del instituto y de la propia universidad. Por parte de Genia Bioenergy, el proyecto estará coordinado por Víctor Díaz Portellano y supervisado por el director de Proyectos y Desarrollo de la compañía, Bernat Chuliá Peris.