Gran Canaria destina 50.000 € para apoyar a las almazaras 

Olimerca.- El Cabildo de Gran Canaria ha puesto en marcha una línea extraordinaria de ayudas dotada con 50.000 euros destinada a respaldar a las almazaras de la isla ante las importantes pérdidas sufridas durante las últimas campañas oleícolas. La convocatoria, publicada recientemente en el Boletín Oficial de la Provincia, busca compensar la falta de aceituna local que ha reducido drásticamente la actividad de estas instalaciones entre las campañas 2021/2022 y 2024/2025. 

Las ayudas están dirigidas a personas físicas y jurídicas titulares de almazaras o instalaciones dedicadas a la transformación de aceituna en aceite de oliva virgen extra, con el objetivo de compensar la disminución de actividad provocada por la escasez de materia prima. 

Esta medida pretende aliviar la situación de un sector que, pese al crecimiento experimentado en las últimas dos décadas, atraviesa uno de los momentos más complicados de su historia reciente como consecuencia de la sequía, las elevadas temperaturas y los diversos problemas fitosanitarios que han afectado de forma severa a la producción. Asimismo, se suma a otra línea de ayudas impulsada por la Consejería de Sector Primario del Cabildo a comienzos de año, dotada con 150.000 euros y orientada directamente a los productores de aceituna para evitar el abandono del cultivo del olivo y garantizar la continuidad de una actividad cada vez más relevante para el sector agrario insular. 

Un cultivo en expansión, pero condicionado por el clima 

El olivar ha sido uno de los cultivos que más ha crecido en Canarias durante los últimos años. Según datos oficiales, la superficie dedicada a este cultivo ha pasado de apenas 29,5 hectáreas en 2007 a 268 hectáreas en 2024 en el conjunto del archipiélago. 

Actualmente, la isla cuenta con 14 almazaras y seis envasadoras, aunque la producción anual presenta una elevada variabilidad en función de las condiciones meteorológicas

Este desarrollo ha permitido la consolidación de un sector emergente que ha logrado posicionar sus aceites de oliva virgen extra entre los productos agroalimentarios más reconocidos de las islas, obteniendo premios y reconocimientos en certámenes regionales y nacionales. 

En Gran Canaria, el cultivo se concentra principalmente en la comarca del sureste, con especial presencia en municipios como Agüimes, Santa Lucía de Tirajana y Temisas. Actualmente, la isla cuenta con 14 almazaras y seis envasadoras, aunque la producción anual presenta una elevada variabilidad en función de las condiciones meteorológicas, oscilando entre apenas unos cientos de litros en las campañas más desfavorables y cerca de 30.000 litros en los años de mayor rendimiento. 

La situación se agravó especialmente durante la campaña 2023/24 cuando la ausencia de floración provocó una producción prácticamente nula en buena parte de las explotaciones. Posteriormente, durante la campaña 2024/25, la incidencia de la polilla del olivo (Prays oleae) afectó gravemente a la floración y al desarrollo de los frutos, reduciendo aún más las expectativas productivas. 

A estas dificultades se suma la presencia continuada de la mosca del olivo (Bactrocera oleae), considerada una de las principales amenazas fitosanitarias para el cultivo y responsable de importantes pérdidas de calidad y rendimiento en numerosas explotaciones. 

Mantener la actividad y evitar el abandono 

Desde el gobierno insular consideran que estas ayudas son fundamentales para preservar una actividad que contribuye a diversificar la agricultura insular, generar valor añadido y fijar población en el medio rural.  

El objetivo, por tanto, es evitar el cierre de instalaciones y garantizar que las almazaras puedan mantener su actividad hasta que las condiciones climáticas permitan recuperar los niveles de producción.