Convierten residuos agrícolas en materiales de alto valor industrial

Olimerca.- El Instituto de Tecnología Química (ITQ) participa en un proyecto europeo que busca revitalizar las economías rurales mediante el desarrollo de modelos de negocio circulares e innovadores basados en la valorización de residuos agrícolas y forestales. Denominado Harwasting, este proyecto está liderado por este centro mixto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Universitat Politècnica de València (UPV) y persigue transformar de forma eficiente la biomasa infrautilizada procedente de la agricultura y la silvicultura –incluidos restos de cosecha, poda y subproductos industriales– en productos innovadores de alto valor añadido, destinados principalmente a sectores como la construcción, el mueble y la madera técnica. 

Esta iniciativa tiene como objetivo implantar un proceso escalable de valorización de residuos, alineado con los principios de la economía circular, que permita una gestión más sostenible de los recursos, reduzca la generación de residuos y minimice las pérdidas económicas que se producen tras la recolección agrícola. No en vano, "este proyecto representa un importante paso adelante en la creación de zonas rurales resilientes, autosuficientes y con crecimiento económico, ya que convierte residuos agrícolas en ingresos y los desechos en materiales comercializables”, destaca Eduardo Palomares, catedrático de la UPV y vicedirector del ITQ (CSIC-UPV). 

El proyecto se centra en la transformación del hidrocarbón, un material similar al carbón obtenido a partir de biomasa en condiciones húmedas, en materiales de alto rendimiento, como paneles híbridos de madera e hidrocarbón y bioadhesivos sostenibles. Estos paneles están diseñados para aplicaciones que requieren buen comportamiento frente al fuego y blindaje electromagnético, lo que los convierte en una alternativa innovadora para la construcción sostenible y la industria del mueble. 

Para ello, Harwasting combina tecnologías avanzadas como la Carbonización Hidrotérmica (HTC), la Extracción con Agua Caliente a Presión (PHWE) y distintos procesos innovadores de postratamiento. Este enfoque permite avanzar hacia una filosofía de “cero residuos”, priorizando el aprovechamiento integral de la biomasa como materia prima industrial. 

El papel del ITQ: fertilizantes y compuestos de alto valor 

Dentro del consorcio, el ITQ (CSIC-UPV) trabaja para minimizar el impacto ambiental del proceso HTC, centrando su investigación en la valorización de los subproductos líquidos generados y en su transformación catalítica. 

El objetivo es obtener, por un lado, un fertilizante líquido de potasio concentrado y, por otro, moléculas aromáticas de interés, ampliando así el abanico de aplicaciones y cerrando el ciclo de aprovechamiento de la biomasa. 

Según explica Michael Renz, vicedirector técnico del ITQ y responsable del proyecto en el instituto, “el diseño de la cadena de valor central del proyecto se basa en una patente del ITQ y de la empresa Ingelia, que describe el procedimiento para transformar el hidrocarbón en un polímero tipo resina fenólica”. Este procedimiento ha sido mejorado y patentado junto a Ingelia y AIDIMME, permitiendo desarrollar paneles y tableros con propiedades competitivas para los sectores de la construcción y el mueble. 

Digitalización al servicio de la economía circular 

Harwasting incorporará herramientas digitales avanzadas para modernizar la gestión de la biomasa y los nuevos productos. Entre ellas destacan sistemas de predicción de disponibilidad de materias primas, que permitirán optimizar la logística de recogida y procesado de residuos agroforestales. Asimismo, se crearán pasaportes digitales de producto, que aportarán transparencia y trazabilidad a los materiales finales, y una plataforma digital colaborativa que actuará como mercado virtual para facilitar contactos, alianzas y el intercambio de buenas prácticas. 

Los resultados se probarán en una instalación piloto a pequeña escala, basada en las cadenas de valor de la madera, los alimentos y la bioenergía en tres biorregiones europeas: la mediterránea (España), la boreal (Finlandia) y la continental (Rumanía). 

Financiado por la European Research Executive Agency (REA) dentro del programa Horizon Europe, Harwasting comenzó en septiembre de 2025 y se desarrollará hasta febrero de 2029, con un consorcio formado por 16 socios de siete países europeos.