El girasol necesita una estrategia de diferenciación en que se implique todo el sector

Conclusiones de la XXXIV Jornada de Cultivos Herbáceos, organizada por Asaja Sevilla

PUBLICADO EL 17/07/2017

Olimerca.- Asaja Sevilla ha celebrado su XXXIV Jornada de Cultivos Herbáceos, en que ha reunido a un grupo de expertos que han ofrecidos respuestas ante la falta de rentabilidad de los cultivos herbáceos tradicionales como el girasol.

“El déficit de lluvias de las cuatro últimas campañas, la falta de tratamientos insecticidas, los escasos incentivos a la calidad diferenciada, que en España está mal remunerada, al contrario de lo que sucede en otros países, y los bajos precios del girasol” fueron elementos de queja de los agricultores durante la jornada.

Los ponentes reconocieron que la superficie de girasol se ha reducido en Andalucía en 120.000 hectáreas, los olivos y los almendros han venido a ocupar unas 55.000 hectáreas, otras 30.000 se han sembrado de colza y el resto de leguminosas y proteaginosas. Pese a esta reducción, los asistentes sostuvieron que el girasol sigue teniendo espacio en las campiñas de secano.

No obstante, todos coincidieron en que es necesario abrir el abanico de cultivos y de variedades tal y como se está haciendo ya con la siembra de colza, garbanzos o cebada maltera. Incidiendo en esta línea, apostaron por ir hacia una estrategia de diferenciación en la que debe implicarse todo el sector, “con el objetivo de ir más allá y, aprovechando nuestras fortalezas, hacer algo distinto a lo que se hace en el resto de países”.

En la jornada se indicó que “el girasol alto oleico ofrece muchas posibilidades, pero el agricultor tiene que buscar cultivos y variedades que, además de darle rendimiento, sean bien acogidas por la industria”.

A tenor de las intervenciones y de cara a la campaña de comercialización del girasol, Asaja indica que “la situación se presenta complicada, puesto que el cultivo viene lastrado por la bajada del precio del aceite de girasol, que está más barato que el de colza o soja, una anormalidad derivada de la excelente cosecha de girasol de la pasada campaña en los países del Mar Negro, y por la escasa salida que durante el primer semestre ha tenido la torta de pipa de girasol”.

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