Olimerca.- La superficie española de tierras cultivadas se situó el pasado año en 16.712.834 hectáreas, lo que representa un descenso apenas perceptible del 0,42%. Así lo recoge la Encuesta sobre Superficies y Rendimientos de Cultivos (Esyrce) 2024 realizada por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA), en su avance de resultados para el año 2024.
Del total de la superficie geográfica del país, 16,71 millones de hectáreas, es decir, el 33,03%, se dedica a tierras de cultivo; 12,98 millones son de secano; 3,62 millones están en regadío; y 78.830 hectáreas se dedican a invernaderos.
Respecto al olivar, el informe refleja que, el año pasado en nuestro país totalizó 2,83 millones de hectáreas, lo que representa un incremento del 1,58% respecto al año anterior. Asimismo, además del olivar las mayores superficies agrarias se destinaron a la producción de cereales grano (5,52 millones de hectáreas, un 1,93% más que en 2023), frutales no cítricos (1,28 millones, +2,39%), cultivos industriales (1,01 millones, +2,40%) y forrajeras (1,00 millones, +2,58%).
Superficie de leñosos, estable
las estadísticas sostienen que la superficie de cultivos leñosos permanece estable con el único incremento de olivar ya mencionado, así como de otras especies leñosas entre las que destacan frutales como la pitahaya, pacano, chumbera y palmera datilera, junto con las otras especies leñosas entre las que destacan mimbreras y alcaparras.
La superficie de cultivos leñosos permanece estable con el único incremento de olivar (1,58%)
Sin embargo, si analizamos la última década, vemos que la superficie ha crecido un 10,16%, llegando en 2024 a las 5.426.11 hectáreas, unas 13.000 más que en la campaña previa.
Si nos centramos en la situación de la superficie de olivar en 2024, vemos que las cifras aumentan en todas sus categorías, sobre sobre todo en la destinada a aceituna de mesa y doble aptitud.
Prevalece el secano
Respecto a la superficie total del cultivo del olivar según el sistema de explotación, el informe pone de manifiesto que del total, 910.821 hectáreas correspondieron al regadío y 1.919.109 ha fueron de secano.
Con todas las cifras, vemos que para aceituna de mesa se destinaron 36.399 en regadío y 52.528 ha para secano; la superficie de olivar para aceituna de doble aptitud se situó en las 76.603 ha para el regadío y 174.939 para el secano; mientras que 797.819 ha se dedicaron a la aceituna de almazara de regadío y 1.691.973 a la de secano.
Andalucía lidera la superficie de olivar
En el territorio nacional se puede observar una amplia diferenciación de la superficie dedicada al olivar por Comunidades Autónomas. En primer lugar se halla Andalucía, con 1.704.492 hectáreas. Detrás se sitúan Castilla-La Mancha y Extremadura, con 460.457 y 300.569 hectáreas, respectivamente. Tras estas, y a gran distancia, se sitúa Cataluña, que acapara 115.065 hectáreas; y Aragón, que alcanzó una superficie de olivar de 63.560 hectáreas.
Andalucía lidera la superficie de olivar, con 1.704.492 hectáreas. Detrás se sitúan Castilla La-Mancha y Extremadura, con 460.457 y 300.569 ha, respectivamente
La Esyrce se ha realizado en todo el territorio nacional entre los meses de mayo y septiembre de 2024, mediante observación directa, por técnicos especialistas, de las parcelas que conforman la muestra de la misma. Los resultados de esta encuesta lo son de una operación estadística por muestreo y se refieren a la cubierta del suelo en el momento de la investigación de campo (verano del año 2024).
Asimismo, los resultados de las ocupaciones de otoño se publicarán con posterioridad en el Boletín anual de resultados de la Esyrce.